lunes, 23 de junio de 2008

criticonas revolucionarias

La otra vez me llega un mensaje al correo de un tal Sergio Daniel Castro Méndez que decía esto:

“Saludos compatriotas!
Los invitamos a leer y a alimentar el contendio de este blog para ir depurando en lo posible la Revolución Bolivariana.
Por favor corran la voz y envíen el enlace a quienes consideren necesario.
Muchas Gracias.”

El mensaje era colectivo y estaba dirigido como a siete personas más. Ya en el mensajito, mala señal, se arrogan la depuración la revolución bolivariana. Averiguo el blog y me doy cuenta que es bastante mediocre y anónimo. Seguramente lo uno explica lo otro, a nadie le gusta asumir la propia mediocridad. Para mi sorpresa hay un link que conduce a marditos todos®. No me gustó para nada esa idea así que les pedí de la siguiente manera que me sacaran de ese espacio:

“verga, chamos, ustedes sí son pasaos. ponen la dirección de mi blog, identificado hasta con mi propia cédula, para que aparezca en una vaina anónima que uno no sabe pa dónde va. identifíquense o saquen el link de ahí. la pelea es frontal y con la cara destapada. más nada".

Los “chavistas” de la tendencia León Magno Montiel (sí, el hombre se inscribió en el PSUV, al igual que Judith Aular de Durán!!!) me respondieron en seguida con esta demagogia:

“Tranquilo señor Alberto!
No se incomode. Tratemos de complementarnos. Sabe usted que la revolución tiende a tildar de escuálidos a quienes le critican con la verdad. No lo defraudaremos. Si está muy molesto, reitérenos su necesidad de sacarlo de este blog. Gracias.”

Pero no me sacaron del blog. Tratan de intimar conmigo, de decir que somos los mismos, que en la revolución se vale que ellos se aprovechen de situaciones que disimulen su mediocridad. Al parecer han llamado ellos mismos escuálido a más de uno o se los han dicho con razón. A nosotros nunca nos han llamado escuálidos, cuando mucho “infiltrados” y se sabe que esa acusación le cae peor al que la hace que a quien va dirigida. A ellos hay que reiterarles las peticiones claras y precisas, como si se tratara de un favor y no de una exigencia justa. Como yo soy tan mardito y los escuálidos no me sacan de la página, les respondo.

"qué pasó mijos. no sean irresponsables y quiten mi blog de la paginita de mierda que tienen ahí. de todas formas échenle un vistazo a la cantidad de comentarios que han acumulado pa que vean que tener esa página es una pérdida de tiempo y se suma a toda la mierda que al parecer critican con ambages y eufemismos. ustedes se equivocaron de página, la mía es marditos todos y no maricos todos."

Nada, los pendejos no me han sacado, lo que me hace sospechar que no son chavistas un coño y que hacen lo que critican, puro quintacolumnismo. Nadie les ha depositado un comentario que complemente los artículos tan audaces y atrevidos que publican. En ese blog, hablan de “los jalabolas del Gobernador Rosales y a los cabrones que montan las cuñas de Di Martino en cualquier parte” lo que es una ofensa inmerecida para la persona que canta las cuñas de dimardito en la radio. Esa persona es nada más y nada menos que mi hermano Israel Colina y estos boboilucionarios del bloguecito no tienen derecho a llamarlo así. Por cierto, a Israel todavía no le han pagado todo lo que le debe la alcaldía por ese trabajo. No creo que se lo paguen nunca, cosa que habla muy bien de él.
El blog ese es malo con cojones y sin miedo. Pondré un ejemplo tomado al azar:
“Venimos a reivindicar el nombre de Bolívar, nuestro Libertador, a acabar con la puteadera de su herencia por asalariados sin compromiso. A denunciar a los oportunistas. A criticar constructiva y destructivamente en donde haga falta, en defensa de la Revolución Bolivariana y el Comandante Chávez, lider indiscutible de este proceso y con claridad política de avanzada, incomprendida por la ignorancia de la mayoría y la maldad de las minorías apátridas.”
Parece gracioso tanto lugar común, eufemismo y mentira en un sitio público tan pequeño: los mismos que se llenan la jeta hablando y dictando doctrina en nombre de la revolución se aprovechan de los demás y usan sus cosas sin consentimiento. Esa gentecita es la que se echa a dimardito a los hombros, dice que Rodrigo es chévere y que jenry guaiqui va a ganar, pero luego salen con el cuento de que el hombre es Gutiérrez.
Todo esto podrá parecer pajúo de nuestra parte, pero nos parece que las cosas deben ser por las buenas y todos de acuerdo, sobre todo del lado del chavismo decente. Esos carajos se comportan como los lolitos de canal seta y de corpozulia. Si supieran todos cuánto nos ha costado que algunos panas pongan esta gloriosa página en sus blogs. Hasta hemos tenido que amenazar a los de La Mancha pa que nos den cabida en esa página de ellos que está tan buena. Francisco Issa también tuvo que ponernos en su página después que le secuestramos el perro y le explicamos qué tenía que hacer para volver a verlo. Tuvimos que llorar y arrodillarnos ante Nica Cifuentes pa que nos incluyera en Clorofila Azul… pero los adequitos del blog que no hemos nombrado meten marditos todos de manera no solicitada. No hemos nombrado el blog en cuestión, no “para no hacerle publicidad” sino porque así aseguramos que por lo menos lean esta crónica hasta el final. La página en cuestión se llama http://www.criticarevolucionaria.blogspot.com/ y les recomendamos que la lean para que vean lo mediocre que puede ser la gente y nos visiten a través de ella.

miércoles, 7 de mayo de 2008

canar seta

Hace algún tiempo atrás, sería por los años 2001 y 2002, se nos metió en la cabeza de un gupo heterogéneo la idea de hacer una televisora comunitaria en Maracaibo. La idea no era mala, lo demuestra el hecho de que aún, tantos años después, esté vigente, actual y despierte el debate en esta ciudad tan dormida. Nos reuníamos, en el mismo principio, en un apartamento que tenía Lolito en las cercanías de la facultad de ingeniería de la muy ilustre. Los iniciados en el proyecto éramos José Luis Méndez, Alexánder Hernández, Alejandro Boscán, Daniel Rojas y el legendario Compita, menos conocido como Rafael Morales, su verdadero nombre y, este humilde servidor. Con el tiempo se fue sumando más gente y tuvimos que buscar otro sitio para planear lo de la televisora chavista en un estado escuálido. El sitio resultó ser a la final, como casi todo lo que pasa en Maracaibo, Capirugente durante su etapa del cine Andes, en la 13 con la 89E. Todos los sábados, religiosamente nos reuníamos para tratar de darle forma al proyecto del canal, que todavía no se llemaba seta, en Capirugente. Algunas personas más se fueron sumando al proyecto y las reuniones se hacían cada vez más variopintas. Incluso, seres que casi que son curiosidades antropológicas como Juancho la Rosa, Eduardo Lugo, Heidi Domínguez e Imarú Parra se metieron en la cosa. Llegamos a tener como invitados a los muchachos de Catia TV en una especie de taller inolvidable por lo mucho que aprendimos (sobre todo lo muchísimo que aprendió gente de Catia TV).

El tiempo pasaba y no íbamos más allá de lo declarativo y lo teórico, eso debido a mi entender, a que había mucho egresado universitario clase media en el proyecto. Así que en esa inactividad se fueron creando tendencias: unos, más anarcos, queríamos salir al aire lo más pronto posible y no esperar el papeleo burocrático de conatel (que es una ladilla) y, los oficialistas que pensaban que sin todos y cada uno de los recaudos no se podía transmitir ni la temperatura. La tendencia de “salir ya” se reunía en el apartamento de Ruth Jiménez y la del “ya va” en alguno de los inmuebles de Lolito. El tiempo seguía pasando y nada…

En una oportunidad conseguimos una reunión en Conatel en la mismísima Caracas. Allá fuimos a dar Lolito, Alejandro Boscán, Juancho, mi compadre Withfáther, el Compita y, Antonio Aguillón que estaba recién mudado en la ciudad capital. En ese entonces, entre la gente de conatel nos atendió un funcionario llamado Saturno o Júpiter, lo juro que es verdad, tengo testigos. Este señor nos decía que no se nos ocurriera salir sin los permisos respectivos, pero a la vez nos picaba el ojo y nos pegaba con el codo en actitud de complicidad, cosa que tomamos como un apoyo a salir sin papeles y ya. Se parecía un poco a Laura en América cuando les decía por el micrófono a los que se estaban coñaciando que no peliaran mientras le hacía señas a los gorilas para que no las separaran. Júpiter también reconocía que el papeleo era muy complicado, que parecía planeado para no ayudar a nadie a nada y, que si no fuera porque era funcionario de conatel, nos hubiera recomendado que saliéramos de una buena vez. En fin, lo que le faltó fue decirnos que le echáramos bolas y saliéramos así. A algunos nos dio la impresión de que la reunión estaba siendo grabada y por eso no nos lo dijeron. Todo terminó entre apretones de mano, augurios, buenos deseos y los de conatel se pusieron a la orden pa lo que fuera.

En ese viaje a la capital ocurrieron dos incidentes muy parecidos y dignos de contar. Después de la reunión en Conatel Aguillón nos invitó a una tasca, según él, comunista. Ahí celebramos los resultados de la reunión entre cervezas regionales de a tercio, que son las que se consiguen en Caracas. No sé si la tasca era en verdad comunista, pero había un poco de viejos cantando el Bella Ciao y canciones de Quilapayún. Nos acercamos y Aguillón nos presentó. Acto seguido los vetustos camaradas empezaron a entonar las gloriosas notas de la Internacional. “Arriba los pobres del mundo de pie los esclavos sin pan y gritemos todos unidos viva la internacional. Removamos todas las ramas que impiden nuestro bien cambiemos el mundo de fase un viento al imperio burgués”, precisamente en la parte del “viento al imperio burgués”, una putrefacción propia de un peo hediondo, macerado y añejado en el intestino grueso, de un viento capaz de tumbar cualquier imperio se hizo presente. Alguno de los cantantes dijo, “Camaradas, me van a perdonar, pero alguien se tronó un peo…” Todos con las manos en la boca corrimos despavoridos en confusión. Ese fue el apestoso final de tan comunista y musical velada que pretendía coronar una jornada heroica en Conatel.

Al día siguiente estábamos invitados a almorzar en el apartamento de Dayán y Aguillón y yo iba a cocinar. Me esmeré en una salsa para una pasta que debía quedar lo que se llama buena y ser recordada por siglos. En esta oportunidad estaban invitados un profesor de la central llamado Luis Palencia y su señora esposa. Ahí se repitió lo del peo. Solo que esta vez el autor esperó a comerse todo el plato para no interrumpir la degustación. Todos huimos al balcón del fétido aroma y nadie alabó la salsa que con tanto amor y dedicación mis manos hechas para la poesía habían preparado.

Tras estos incidentes mi compadre Withfáther y Juancho empezaron a echarle la culpa a Lolito. Le endilgaban sin ninguna prueba la autoría material e intelectual del enológico incidente. Como a mí hay que mostrarme los pelos del burro y matarme el piojo en la cabeza, solo lograron que me riera de lo lindo de los chistes creados en base al peo de, según ellos, Lolito. Advierto que nunca le di crédito a esa versión, pero años después me lograron convencer con unos argumentos demoledores, que si bien no demostraban nada, cubrían con un manto de duda tan fuerte como el vaho apestoso de los peos. Recuerdo que alguien dijo que el peo era tan hediondo y denso que se hubieran podido tomar muestras de ADN.

En una oportunidad, no recuerdo por qué razón, no nos pudimos reunir en Capirugente, así que lo hicimos en la casa en la que yo vivía en ese entonces. El sitio estaba cerca de la casa de Alejandro Boscán, que tenía un súper ventilador utilísimo en una reunión como la que tendríamos en un sitio como el que había. Mi compadre Withfáther y yo estábamos planeando tratar de hablar con el padre Márquez, acusado en ese tiempo de pedofilia, a nombre de canal seta. A Boscán como que no le gustó mucho el asunto y empezó a preguntar que quién nos había autorizado, que cómo era eso, así que le respondí con una de las mías. Alejandro se puso arrechísimo y empezó a ¡gritarme en mi propia casa! Su respuesta fue desproporcionada por lo violenta, lo reconocieron todos. Desenchufó el ventilador con toda la intención de llevárselo y dejarnos cagados de calor: Maracaibo suele ser muy caliente y húmedo. En ese momento intervino la providencia a través de Lolito, que fue el único que se atrevió a dirigirle la palabra por lo engorilao que estaba Boscán. Lo cierto es que el ventilador se quedó, Alejandro se fue y Lolito le llevó una vez terminada la reunión el ventilador en el carro. El pobre Alejandro se lo había llevado a pie por toda Cecilio Acosta.

Otra vez Lolito insistió en hacer una “lluvia de ideas” (a mí no me gusta ni la lluvia ni las ideas, así que no me agradó mucho la terapia) para la hipotética parrilla de canal seta. Una de las ideas ahí llovida fue presentada por Lolito como de su propia cosecha en una reunión que tuvo en el canal ocho.

Creo haber nombrado a Reinaldo en otra crónica de manera muy cruda pero siempre apegado a la verdad. Él también perteneció a canal seta, en una oportunidad llegó a decir que mi compadre Withfáther y yo lo emborrachamos para hacerlo decir no sé qué cosas que él no quería decir. Otra raya para ese tigre es que firmó actas de reuniones ficticias “realizadas” por canal seta en las que además no estuvo presente. Avala con su firma un acto que no hubo.

En Caracas mucha gente seria e informada cree que canal seta se ve. Que en Maracaibo uno prende su tele y zas, canal seta con su excelente programación comunitaria. Cuando uno les comunica a los caraqueños que eso no es así, que el tal canal es un invento que vive en la fantasía de los empleados de vive, ponen una cara de no entender que es, como diría Puche, un poema. Ellos piensan que canal seta no sólo existe sino que además sale una hora o hasta dos, pero todos los días, eso sí. El mojón y la mentira desplegados en Caracas por los personeros de canal seta alcanzan límites asombrosos.

Una vez hablé con un pana que es lo que llaman artista plástico pa que diseñara unas chapas o carnéts. El chamo se inspiró, parece que se fumó una vaina buena y, con una foto de un ruta seis diseñó magistralmente el encargo. De más está decir que las chapas estaban bellas. Los lolitos (así llamábamos de manera jocosa a Lolito y sus seguidores) se opusieron a la idea de tener un carnet que nos identificara. De una manera más desproporcionada que la empleada por Boscán se ensañaron contra la idea de hacer una chapa. Por esa güevonaíta hicieron un gran escándalo. Cada vez que queríamos actuar en pro de la salida al aire del canal, de producir algo habían gran verguero y arrecheras. Pero el escándalo más bobo de todos los que vi en esa pretérita época fue el de nuestro Ecpai. Para los que llegaron tarde o no han sido contactados por los simpáticos muchachos de canal seta explico lo que es un Ecpai: es el acrónimo de Equipo Comunitario de Producción Audiovisual Independiente. La televisora comunitaria debe fomentar se creación y desarrollo, o por lo menos eso es lo que dice la ley. Bueno, resulta que Juancho, mi compadre Withfáther y yo teníamos un Ecpai que iba a participar en el proyecto de canal seta: el ecpai guirl.

Una cuestión tan intrascendente como lo debería ser el nombre genera, en este caso, odios unilaterales irreconciliables. Esa actitud y la sensación de que no había voluntad para echar las cosas a andar nos alejaron del proyecto. No quiero decir que abandonáramos el proyecto, simplemente nos hicimos a un lado para ver el desastre que armaban los lolitos.

Trabajar con los Lolitos siempre fue difícil por la actitud de odio gratuito que mantuvieron en todo momento. Esa hostilidad y esa traición omnipresente no fueron suficiente para hacernos desistir: proponíamos algo y lo rechazaban; se presentaba una idea y se la robaban; realizábamos un trabajo y se descalificaba... todos esos elementos fueron los que me llevaron con el tiempo a darle crédito a las teorías de mi compadre Withfáther y Juancho sobre el peo de Lolito. Tenía que ser verdad. Fue lo único que le faltó para sabotear nuestra participación en el proyecto de televisión comunitaria.

Pero no lo lograron y eso está más vivo que nunca. Lo que antes eran los lolitos ahora son “los carmonos”, pero de eso hablaré luego cuando recopile más brollos y chismes.

sábado, 19 de abril de 2008

Citogense

Hay tres carajos en el mundo que gozan de mi más completa admiración. Hacen cosas totalmente inútiles e inofensivas pero de lo que llamaré con mis propias palabras un gran impacto mediático. Son acciones tan arrechas que de buenas a primeras surgen los espontáneos por doquier. También lo llamaré efecto dominó (hoy estoy fertilísimo, ya van dos conceptos de mi propia cosecha).
Uno de ellos, un belga cuyo nombre es Noel Godin, se dedica a tirarles tortas en la cara (como en las películas desde Chaplin hasta nuestros actuales días) a todo famoso que osa pisar el sagrado suelo de su patria belga. Le ha pegado tortas en la cara, desde 1969, entre otros, a Margueritte Durás, a Helmunt Kohl y a Bill Gates. La cuestión se hizo tan incómoda para el gobierno belga, que le montaron un cerco policial y el pobre no podía hacer nada. Medio salía de su casa y ya estaban los tombos de civil con radios en la mano, carro negro y lente oscuro y, se le pegaban atrás. Nadie contaba con que iba a ser imitado por otros que no estaban vigilados y ahora optan por ponerle un cerco policial al invitado también. No voy a decir que sean innumerables los imitadores o espotáneos, pero son unas ladillas chinas los tira torta.
Otro es casualmente francófono también, Alain Robert. Este señor se dedica a escalar edificios sin ningún tipo de protección ni cuerdas. Él se encarama en el edificio más alto sólo con lo que trae puesto, que es un trajecito de escalador y unos zapatos super arrechos de escalador. En la mayoría de las ciudades hacer eso es ilegal, por lo que generalmente sale encanao de sus incursiones en las alturas. También tiene sus seguidores que lo ayudan. Su modus operandi es que apenas llega Alain anuncia en un periódico importante que va a escalar algún edificio. Para ese instante en la ciudad todos saben a cuál edificio se refiere el laborioso Alain. Desde ese momento las autoridades policiales se ponen mosca con el hombre mosca y vigilan el edificio en cuestión, cosa que hacen de mala gana: todos, policías incluidos, quieren ver al tipo montándose en el edificio. Muchos esperan, en lo más recóndito de su alma, que se caiga así como otros deseamos que el toro joda al torero. Cuando decide dar el golpe, en determinado momento un montón de transeúntes se quitan su gabanes y saltan raudos al unísono al edificio. Los tombos no saben a quién agarrar ya que son varios y en la confusión nuestro héroe logra superar el límite de los gendarmes. Después, en la cima, lo arrestan. Una multitud se concentra para pedirle autógrafos, que muchas veces da esposado y un par de horas después un anónimo paga la fianza y se va deportado a su Francia natal.
El tercero es mi coterráneo del Zulia Juan Salas. Mucha gente que considero informada y que vive en Er Sulia, no sabe quién es. Con Juancito y con Carlanga se aplica aquello de que nadie es profeta en su tierra. A Carlanga lo conoce más gente pero a Juan lo han visto más. Juan Salas es un genio en lo que hace y al nombrar sus hazañas la gente lo reconoce. Juan Salas tiene un gentilicio bastante raro, po decir lo menos: citogense. Así se llaman los habitantes y nativos de Ciudad Ojeda, como es el caso de Juan Salas. Hablaré de sus golpes más conocidos.
Él fue el que se le montó en el piano a Franco de Vita y gritó “amo a Venezuela, qué viva Chávez” o algo así. En esa oportunidad también le dio un beso al intérprete. Otra vez le violó los anillos de seguridad a Chávez en un mitin que dio aquí en Maracaibo. En esa oportunidad se subió dos veces en el mismo acto en la tarima de Chávez. Otra vez casi le jala el pelo a Chávez y tuvieron que intervenir el entonces chavista Baduel y el sempiterno Diosdado. A Chayanne también se le montó en el escenario en Barquisimeto. Un amigo de él se montó en el escenario del mis Venezuela, le quitó la corona a un mis, se la puso y apenas saludó a su público cuando un verguero de gorilas y escoltas, menos entrenados y más brutales que los que custodiaban al belga tira tortas, y perdonen la analogía, le cayeron encima a coñazos. Este año se metió en la misa en honor a La Divina Pastora en Barquisimeto. Los curas lo neutralizaron, al parecer con exorcismos, pero cuando se dieron cuenta, ya fuera del altar, que no tenía ropa debajo de la sotana sospecharon que sus intenciones eran hacer un estriptís y le dieron otra coñiza por hereje. Su último golpe fue compartir escenario con el camarada Alejandro Sanz en al concierto paraco organizado por Juanes en la frontera.
Como dije, es un genio. Ha roto cualquier anillo de seguridad de Venezuela, se ha codeado en el escenario con estrellas de fama internacional, en fin, ha demostrado lo que es capaz de hacer. En Venezuela desdeñamos de lo nuestro, como bien lo alegoriza aquel cuento de Pocaterra “Manzanita”. En otros países a esos genios los absorben el Estado o las empresas privadas importantes. Aquí hay jaquers presos cuando en otras partes los contrata la IBM o el mismo Bil Gueits, como en efecto lo hizo con un chamo que le clonó la tarjeta de crédito. Una vez un chamo clonó un pasaje del metro de Caracas, y si no es por los franceses, que eran dueños del metro en ese entonces, todavía estuviera preso. Los franceses se lo llevaron para Francia, lo pusieron a estudiar y le dieron trabajo. Juan Salas debería estar dando talleres en el Mossad o en el G2. Por qué no trabaja en Casa Militar, debería tenerlo trabajando para ellos de asesor con sueldazo y chapa. Qué va, el pobre está aburriéndose en Ciudad Ojeda mientras su talento se desperdicia. En su caso se ve lo poco que se toma en cuenta lo endógeno por parte de los venezolanos mesmos.
Reveló en algún impreso de Maracaibo el sueño de su vida, que en realidad son dos sueños. Ir a la entrega del Óscar y "llevarse uno para Ciudad Ojeda"; el otro es correr desnudo frente a la casa blanca en Washington con el tricolor octoestelar en una mano y una rama de lautrel, como símbolo de paz, en la otra. Ambas proposiciones me parecen geniales y deberían contar con el apoyo de Farruco VI. No sería "Corazón adentro" sino "Corazón en el imperio". El Óscar premia la industria cultural que nos jode por medio del entretenimiento y nos tiene sin saber quiénes somos. Pues venguémonos mamándoles gallo en su propia casa. La otra proposición sería un duro golpe en lo político y en lo mediático al imperialismo y a la industria cultural yanqui, también en su propia casa, blanca esta vez. Creo que Nicolás Maduro debería ver cómo hace pa meterlo en la OEA, porque ese muchacho con pasaporte diplomático y suelto en California debe ser bien peligroso.

lunes, 17 de marzo de 2008

Yulimar, Raúl y Luis Reyes Reyes o el día de la mujer



La otra vez iba pal trabajo y me encuentro un grafiti de lo más silvestre, color negro, un solo trazo, pared gris. El mensaje también es de lo más adocenado. Imagínense, 19 años. Casi que nada si le hacemos caso al tango. Bueno, a pesar de todo eso, se me paró el pelo cuando lo vi y se me volvió a parar cuando tomé las foticos.
El período denominado por mis biógrafos "europeo" (que yo llamo "mi largo y duro exilio" y mi madre "diez años perdíos") se inició en setiembre del 88, así que me perdí los sucesos.
Lo cierto es que antes de esa fecha estaba residenciado en la IV como cualquier hijo e vecina. Desde esos pretéritos tiempos Angelita vive en la ciudad de los techos rojos rojitos y cada vez que visitaba la ciudad capital me quedaba en su casa, que era un apartamento. Cuatro cuartos, cocina, una sala mollejúa y un baño. Ahí mandaba Alicia, que estudiaba derecho. Entonces Angelita era una recién llegada pero como es prima de Chaveto consiguió panas en seguida. En ese apartamento caía cualquier cantidad de gente desde Carlanga hasta Yulimar.
Para darle más sabor al chisme, diré que la vez que la conocí fuimos con Yulimar a un bonche en la casa del entonces Jorge Rodríguez.
Yuli era de Tucupita y todo el mundo le preguntaba ¿de mi cupita? Lo cierto es que conocí a la Yuli por medio de Angelita, que rima con Tucupita.
Me encontraba, como recordarán, en mi destierro cuando lo del 27 de febrero y no me enteré de nada. Desinformado y con ganas de informarme. Resulta que a veces algún compatriota se echaba el polo pa la embajada y se traía los periódicos de hacía un mes o más. Pa terminar el relato y hacerlo menos cursi, me enteré de lo de Yuli por la prensa y me dio mucha arrechera.
El día de la internacional de la mujer, como era de esperarse, me fui a la marcha que salía desde el parque Carabobo en Caracas. Me compré una gorra y estuve dando vueltas por la concentración hasta un poco antes de las 10, hora en que debía vender mi famélica fuerza de trabajo. Total, las dejé botadas sin haber tomado ni una fotico, la cámara que empleo para este menester es prestada y ese día estaba devuelta. Caminé hasta el céntral park y volví a pasar por el sitio donde estaba el grafiti del principio de este intento de homenaje. Venía emocionado de ver a las mujeres celebrando y tal. Además venía con mi gorra nueva puesta.
Hacía tiempo que no usaba mi trillada técnica de saltar pal otro párrafo con tanta maestría. Nada, estoy mejorando notoriamente. La pared ya estaba pintada y del grafiti no quedaba nada. Borrado de la faz de la pared por una mano de pintura gris. No voy a negar que me dio mi afrecherita ver que celebraban el día de la mujer limpiando y pintando. Lo malo es que pintan algunas vergas nada más y limpian mal.
Hacer el ridículo con proposiciones extravagantes pareciera ser una de mis virtudes, así que propongo que acabemos con ese colonialismo efemerídico y cambiemos de día el día de la mujer. Lo podemos poner el día en que nació Yuli. Tengo mis reservas para con el día de la mujer, los siguientes 365 días de este año bisiesto serían los días del hombre. Poner ese día se le ocurrió a una tal Clara Zetkin en 1910, pero apenas le pararon bolas los soviéticos siete años más tarde. Además, rememora una matanza, en cambio el cumpleaños de Yuli es vida porque es nacimiento. Siempre he creído que la tal Clara Zetkin se empeñó en el tal día para aparecer ella misma años más tarde en pancartas, banderas y escudos.
De todo este cuento tan balurdo lo que más me dio curiosidad no lo he nombrado y lo dejo de último para dármelas de tener un estilo arrecho. Fue la identidad de la grafitera o grafitero que lo escribió. No conozco a casi nadie en esta ciudad y por lo tanto ni un sospechoso.

lunes, 18 de febrero de 2008

Negros y Maracuchos der mundo: Uníos!!!




No sé a quién se le ocurrió la desafortunada y mardita idea de introducir en nuestro léxico neorevolucionario el término "afrodescendiente". Al parecer, llamar a los negros de esa manera, los dignifica como personas. Adicionalmente el lexema en cuestión pareciera acabar con el racismo y la discriminación de un solo borrón. La palabra negro tiene muchos bemoles, va desde el negro e mierda ese hasta el mi negro bello. Ese término está asociado con la poesía (píntame angelitos negros), la música (duerme, duerme negrito que tu mama está en campo, negrito), la política (la negra Antonia, gobernadora de Portuguesa) y hasta la historia (la negra Matea y el Negro Primero).
Por otro lado, la mayoría de las personas que conozco son de una u otra manera "afrodescendientes" y esto no significa que sean negros. Un ejemplo emblemático de esta paradoja serían mis amigas Jazmín Villavicencio y Doris Orence. Ambas tienen el pelo "malo", la nariz chata y la bemba colorá, pero la piel blanca. ¿Tendrá sentido llamarlas afrodescendientes? ¿Será correcto hacerlo? Mi caso no es emblemático pero un poco curioso: mi abuela paterna, María Noriega, era mulata casi negra, así que yo soy un poquito afrodescendiente y mi hijo, que es catire de ojos claros, también es afrodescendiente, aunque un poquito menos que yo. Eso no quita que nos sintamos un poquitico aludidos cada vez que escuchamos la palabreja.
Pienso que algunos funcionarios de la cultura, esos que solo saben cumplir órdenes de Farruco VI sin analizarlas, como por ejemplo Ángel Rincón, comisario y burócrata de la Misión Cultura en el estado Zulia y Mecocal, "haciendo revolución" y "cambiando radicalmente la realidad" hablarán de "San Benito, el santo afrodescendiente" "la Misión Afrodescendiente Hipólita" y hasta cantando "los chimichimitos estaban bailando el coro corito, tamboré, que baile la afrodescendiente, tamboré, que baile el afrodescendientico, tamboré..."
A nadie se le ha ocurrido hacerle una estatua ecuestre a Pedro Camejo (a) El Afrodescendiente Primero, por negro tiene que conformarse con un busto en el Parque Carabobo de Caracas. Lo mismo ocurre con los "hermanos indígenas". Son discriminados con la misma fuerza que desde el día en que los españoles y canarios llegaron a horadar con su planta insolente el sagrado suelo del continente. Saquemos la cuenta de cuántos "hermanos indígenas de la etnia wayüü" trabajan en PDVSA, o en cargos con sueldazo en algún ministerio. Ah, pero podemos sacar otra cuenta bien odiosa, como las que me gustan a mí: cuántos guajiros están en las cárceles, vendiendo helados para la EFE o Tío Rico, cuántas guajiras son cachifas o buhoneras. En fin, cuántos de ellos son vigilantes privados o salserines. Desde cuándo está esa situación y, lo que es peor, hasta cuándo vamos a permitir que las cosas sigan así. Aclaro que conozco algunas hermanas indígenas con las que lo que me provoca es cometer un incesto.
¿Cómo se llamarán según esta nueva nomenclatura los zambos? Ellos son producto del cruce entre afrodescendient@ y herman@ indígen@, pero antes era entre negr@ e indi@, así que los cerebros del ministerio de la cultura (si es que hay alguno aparte de Queila de canal seta) deberían ir buscando un nuevo nombre que sea así: bien bonito e incluyente.
Esa negación de la realidad por medio de eufemismos se aplica también a los maracuchos. Ningún medio de comunicación trata la palabra "maracucho" con la seriedad que se merece y que nos merecemos los maracuchos. Utilizan, en cambio, la palabra marabino, que más maricona y falta de respeto no puede ser. Cada vez que aparece la palabra maracucho es en sentido "jocoso" o tradicionalero, nunca en serio. Nadie se refiere a Udón Pérez como "El Bardo Maracucho", prefieren referirse a él como "marabino", "zuliano" y hasta "parnasiano" antes que maracucho. Cometen el error garrafal de llamar a la gaita "zuliana", como si en Paraguachón o en El Congo Mirador hubieran grupos de gaita. La gaita puede ser maracucha o perijanera, de tambora o de furro, pero nunca "zuliana".
Si hay una vaina que no le gusta a la gente es que hablen por ella. Menos aún que el que hable por ella sea yo, así que me tomaré el libertinaje de preguntarme públicamente, por escrito y en el blog, qué le parecería a mis hermanitos del alma Ionesco Troconis y Elímer Urdaneta, que alguien los llame "afrodescendientes marabinos". De verdad, esos no son juegos.

domingo, 17 de febrero de 2008

Er perro y la rata





Es muy jodido tratar de acusarme de xenófobo o racista. Viví durante 10 años en el extranjero y fui víctima del racismo casi a diario, así que el peo que tengo con el señor Farruco VI es de otra índole. Creo que hay dos ministerios que no se pueden dejar en manos de extranjeros: el de la defensa y el de la cultura. En una disyuntiva hipotética, preferiría que el de defensa estuviera dirigido por un foráneo antes que el de cultura. Desgraciadamente en nuestro país no es así y eso puede explicar el fracaso de la (indi)gestión cultural del gobierno.

El fracaso en lo que a políticas culturales no es nada comparado con el mojón que el gallego del gabinete le tiene metido a todo el mundo. Me refiero a la mentira con respecto al perro y la rana. No quiero especular sobre la cantidad de títulos o de ejemplares que en realidad se editan en nuestro país, ni elucubrar sobre los derechos de autor que pagan, ni siquiera ahondar en los precios que tienen algunos libros (verga, no me aguanto: la obra completa de Miguel James vale 40 bolos fuertes y el poeta está en la indigencia), mucho menos en preguntar por qué se editan unos libros sí y otros no.
El mojón principal con respecto a el perro y la rana (le debieron haber puesto “The dog and the frog” pa que fuera un mojón rimado) tiene que ver con su nombre mismo. El mentirosillo de Farruquín anda parriba y pabajo con el cuento de que el origen del nombre es ¡un petroglifo! Según él, milenario. El mojón es tan creíble que en estos días conocí a un carajo bien de pinga, muy inteligente y culto (no diré su nombre para no someterlo al escarnio ciberespácico), que sostiene y discute que es verdad. Hasta llegué a sospechar que el individuo en cuestión trabaja para The dog & the frog, sospecha que no he confirmado ni puedo descartar.
La ociosidad y la odiosidad que me caracterizan me llevaron a investigar entre entendidos en la materia, y tanto Lenín Ivánovich Parra como Cano Cifuentes, autoridades indiscutibles en el tema, confirmaron mi hipótesis: en el territorio venezolano en el que actualmente hay petroglifos no habían perros antes de la llegada de los españoles. Recordé al héroe de la resistencia indígena Tamanaco destrozado por un perro, a los aztecas e incas huyendo despavoridos y bastantes cagados perseguidos y diezmados por perros furiosos.
Como la tendencia ahora es criticar proponiendo, propongo cambiarle el nombre a esa verga. Se me ocurrió buscar otro animalito, importado también, que fuera una plaga tan arrecha como lo fue el perro entre los indígenas. También quería mantener el ritmo del nombre pa que no se notara mucho el cambio. Propongo entonces, llamar a la tal editorial “El perro y la rata”.
Para despedirme quisiera agradecer a las 14 personas que leen el blog, lo mucho que me ladillaron para que volviera a publicar cualquier güevonada en él. Más que ladilla era un reclamo que me levantó el ego en determinados momentos de depresión y de frustración por lo del desempleo y el haber tenido que irme de mi Maracaibo florido (separándome geográficamente de mi hijo Guaicaipuro) en busca de empleo. De verdad, ociosos de la verga, muchas gracias.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Er güésped alienante

Lo del retiro de la concesión de rctv me alegró muchísimo. Pertenezco a ese multitudinario grupo de personas que ha odiado a Popy desde siempre y no se cala quién quiere ser millonario ni al horrible del Eladio. Desde niño, lo confieso, le he tenido mi arrecherita al canal de mierda ese. De su programación no guardo ningún recuerdo grato (bueno, recuerdo un programa que debió ser muy malo ya que me gustaba cuando era niño: “Feria de la Alegría” conducido por Henry Altuve, cuya carrera llegó hasta una propaganda de Ariel, la de “convierta su tobo en una lavadora «chaca-chaca»”. Debo reconocer que me pongo más retro y me mato) y me alegra que no esté en el aire.
El resto del espacio radioeléctrico (incluyendo el que ocupa tves) está en malas manos. No me refiero únicamente a los canales “privados” porque los “públicos” son igual de malos. Sus orígenes e influencias, en cuanto a estilo, son los mismos de todas las televisoras latinoamericanas. Sin embargo, en Venezuela se hace una televisión muy mala, de las peores del continente. Aquí tuvimos a Renny (confieso que no lo recuerdo, pero me han hablado muy bien de él) pero nadie parece conocerlo a la hora de hacer televisión. El que dejó escuela no fue el bueno del Renny sino la rata pelúa del Marcel Granier. Casi todos los programas de opinión siguen su formato impúdicamente: un invitado contesta unas preguntas convencionales que un entrevistador bien vestido le hace. Un formato sin imaginación pero con algunas variantes, como lo son el invitar un montón de invitados a la vez o no hacer el programa en vivo. Los programas de opinión de la tele no son más que una copia exacta de “Primer Plano”.
Hago un poquito de historia. Cuando los días previos al golpe y durante el paro del ludópata líder Carlos Ortega, el canal 8 estaba 24 horas al día en el tele de mi casa. No veía ni el cable, puro vtv. En esos días estaba prohibido hablar mal del ocho en mi presencia. Pero claro, me fui empalagando y llegué a abrir los ojos ante tanta e innegable monotonía. Cada vez lo fui viendo menos hasta el punto en que sólo veía dossier y aló presidente. Ahora me limito a oír aló presidente por radio.
La televisión pública venezolana es muy mala. Ocurre que por no ser peor que la privada pareciera que fuera buena. Es una osadía mayúscula, por lo tanto, hacer una crítica a los canales públicos, hay que criticar a los privados nada más. Como nadie los critica se supone que son buenísimos y ahí se cierra el círculo mediático, digo vicioso. vIvE es una de las cosas más aburridas que existen y es donde más se repite la escuela de Marcel. En antv esa misma escuela ha corrido con muy buena suerte, con la salvedad que en vez de entrevistados hay diputados. En antv hay un diputado-presentador que se llama Rómulo Henríquez que en el poco tiempo que tiene antv al aire, ha sumado más horas en televisión que Amador Bendayán en toda su larga carrera televisiva, cada vez que sintonizo el canal está Rómulo dictando doctrina.
En vtv sacaron a Wálter del aire sin ningún tipo de explicación y en contra de la opinión generalizada de los televidentes del ocho. La sacada de Diógenes fue menos traumática y la de Nolia no fue sacada sino huida, pero como se dicen tantas cosas se supone que lo huyeron. Se ataca y se neutraliza únicamente a esos programas que son considerados controversiales, demasiado heterodoxos o que no se parecen tanto a Primer Plano. A La Hojilla la ha salvado el padrinito que tiene. El caso de Nuestra Mañana es realmente inexplicable.
Sería impensable que les cerraran los programas a Vanessa o a María Teresa; a Jorge Arreaza no lo sacaron, se fue solito pa lo de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho. Por ahí lo veo de vez en cuando pero al rato lo cambio. En mi casa lo llamamos cariñosamente “Funerario”… Ellos, sin embargo, a veces logran un clima agradable. En ese instante, casualmente, tienen que irse a propagandas. No entiendo el porqué de esas interrupciones, en las que pasan la misma larguísima tanda de propagandas gubernamentales. Se supone que una televisión pública no tiene “compromisos” de ese tipo y debería anteponer su rol de servidor público.
Pero ¿qué tienen en común los programas del ocho antes nombrados que los hace intocables? Todo, sólo varía el escenario, la hora de transmisión y el entrevistador; el resto es igualito. Hacen programas de radio por televisión. Con oírlos basta. Esto es un desperdicio enorme de recursos y obstaculiza la búsqueda de un lenguaje revolucionario en los medios. Lo peor de todo es que los demás canales públicos se copian del ocho.
En vIvE hacen gala de creatividad en la escuela de Marcel y ponen dos o tres entrevistadores y un grupo de entrevistados, como tratando de “colectivizar” un formato individualista y trillado. Otro aporte innegable de vIvE, es lo que llamo “la cámara saltarina”: ese efecto especial que hace que la cámara pareciera montada en un jeep atravesando un río. Cuando veía vIvE, después de media hora de ver la cámara saltando, terminaba con jaqueca.
Los niños y los adolescentes tienen lo que se llama prioridad absoluta en el disfrute de sus derechos. La programación infantil de los canales públicos da pena. En el ocho pasan unos títeres con risas grabadas, simplemente infames. Las otras opciones que presentan son enlatados en cuyos cumpleaños no hay tortas como aquí, sino pasteles o tartas como quién sabe dónde. La programación para adolescentes se limita a presentar a adolescentes imitando a los adultos de la tele. También imitan los canales de cable con deportes extremos y turismo a los Roques o a la Gran Sabana. Hacen programas en sitios inalcanzables para la mayoría de los mortales (adolescentes o no) en los que se realizan actividades que no tienen nada que ver con los verdaderos problemas de la juventud. Como si el wind surfing lo practicara el pueblo mesmo.
Pasaban unos micros de historia que se limitaban a presentar un profesor hablando minuto y medio sobre Miranda u otro prócer con fondo de música barroca. La cabeza como que sólo les dio para hacer dos capítulos, pero los repitieron como un millón de veces. En este caso la falta de imaginación de los creativos obró a favor de las mayorías.
Uno de los objetivos de la televisión es entretener, pero no hay programas humorísticos. Tampoco hay algún programa de concursos más o menos malo donde la gente normal participe, el único que había en todo el espectro (malo como él solo pero con una sintonía altísima) era quién quiere ser millonario y mucha gente todavía lo extraña. La programación deportiva es puro caliche de relleno donde comentan la fórmula uno y el tenis pero se olvidan de las bolas criollas. Los programas de cocina, que se podrían hacer con mucha creatividad, se hacen malos y aburridos. Las novelas, género de gran popularidad en toda América y que era en este país producto de exportación, son ahora de importación. Solamente las hacen los canales privados y son tan mediocres que parecen realizadas en vIvE.
A nadie se la ha ocurrido poner algún enlatado decente, de los muchos que hay. Otro rubro que no se explota es el cine nacional. En este país se han hecho un vergueral de películas. Malas, regulares y buenas, como en todos lados. Apuesto a que si transmiten una diaria pasan dos años sin repetir película. El cine latinoamericano también se ignora y pareciera que no existe. Otra cosa que anda por ahí realenga y que los canales públicos como que no la ven, es lo que llaman “Clásicos del Séptimo Arte”. Pero como en vtv no pasan películas, los demás canales públicos tampoco.
El que oiga la tele pública sabe que el lenguaje es el mismo de la cuarta república, no ha cambiado en nada. No hay libertad de expresión, siempre van los mismos invitados a hablar lo mismo. Si hubiera libertad de expresión estoy seguro que la tele pública fuera otra, más moderna y, por fin, revolucionaria. Lo dejo hasta aquí, lo malo si extenso es dos veces malo, nombrando apenas la llamada televisión regional. No vale la pena comentarla, por lo menos la der Zulia.
Para terminar una anécdota dedicada a los que sostienen que los maracuchos somos aficionados a la hipérbole. Una vez estaba viendo vIvE con su cámara saltarina. Repentinamente lo cambié a otro canal donde la cámara está tranquilita y el televisor, acostumbrado ya al movimiento, empezó a saltar como un loco.

lunes, 3 de diciembre de 2007

El SÍ al NO

Por lo que he leído, al único que lo sorprendió la victoria del no fue a mí. Y lo reconozco, pensé que íbamos a dar paliza a la hora de contar los votos. Así que el domingo, como siempre después de la misa, me devolví a mi casa a esperar la prórroga porque macho que se respeta vota en la prórroga. A diez pa las cuatro, en compañía de mi unigénito me arranqué pal Lucila Palacios, lugar donde actualmente voto y en tiempos pretéritos estudié la primaria. Me tocó la mesa ubicada en 3º “B”, donde casualmente cursé 3º grado con la maestra Cecilia. Mi hijo fue el encargado de manipular la máquina y depositar el comprobante en la urna pasadas las cuatro de la tarde. A golpe de siete de la noche me senté frente al tele a esperar el boletín del cne. Duro fue el golpe que recibí en la madrugada del lunes, quedé desconcertado. Medio oí a Chávez y me fui a dormir.
Se ha dicho de todo de lado y lado. Al parecer hay tres millones de votantes que son desde “traidores” hasta “decepcionados”. No votaron en contra, pero tampoco a favor. Interpreto que se abstuvieron en contra de la reforma pero no en contra de Chávez. Tres millones de venezolanos que no deben tener trabajo, o en todo caso uno no muy bien remunerado. No deben tener ningún tipo de beca, ayuda o dádiva, o tendrán una no muy jugosa que exija perder todo un día en una cola del banco industrial. Tres mil votantes fuertes que no han recibido crédito, ni fundado una cooperativa, ni enganchados en pdvsa. En ese grupo deben estar todos los que han sufrido atropellos u omisiones de funcionarios públicos, los que ven cómo esos mismos atropelladores hacen negocios y cobres, los que saben o son testigos de casos de impunidad. Ahí están, pa terminar ya, los que creen que a Chávez lo tienen engañado, que está rodeado de lo peorcito y que sin ser corrupto encabeza un gobierno corruptísimo.
El psuv se estrenó de manera muy inoperante en cuanto a movilización. Ellos están pendientes de otras cosas que nada tienen que ver con el compromiso histórico. La derrota es de ellos más que de nadie. Se supone que la maquinaria electoral es responsabilidad de ellos y al parecer no hizo mucho. Los antiguos dirigentes o aspirantes a militantes ahora son simples diputados o alcaldes y no se visten tan de rojo. El partido, hay que decirlo, empezó con el pie izquierdo y mal.
Debería haber un corte intenso de cabezas en los próximos días. Empezar por los connotados escuálidos que ocupan cargos de confianza arrechos en ministerios e institutos dependientes del gobierno nacional. Los diputados deberían estar obligados a resolver el problema de los mercales comprando ahí, calándose la cola, el racionamiento y el desabastecimiento. Los funcionarios del seniat podrían ir al trabajo en microbús o en carrito para tratar de solucionar el peo del transporte público. Los muchachos del comando Zamora o Zamuro deberían renunciar a cualquier responsabilidad política y empezar de nuevo como soldados rasos y con humildad aprender a hacer bien las cosas.
La gente no quiere más leyes por la simple razón de que no se cumplen. La misma constitución es irrespetada por organismos dependientes del gobierno nacional. Lo de la ley de tránsito terrestre y su reglamento es de antología. Su lectura es obligatoria a la hora de sacarse la licencia de conducir, así que no se explica que gente con licencia la viole por desconocimiento. Eso ocurre con muchas leyes de uso cotidiano, como la del indecu, por dar otro ejemplo, cuyo incumplimiento afecta directamente a los que fueron a votar y a los que no.
La autocrítica es necesaria, no el lloriqueo o la echadera de culpas a la base de tres millones. No creo que la dirigencia sepa hacer eso, así que hará lo de siempre: unas profundas reflexiones y unos cambios radicales para que todo quede exactamente igual. Ojalá que Chávez no los deje y haga lo que la base de tres millones le pide con su silencio del domingo.
No podemos negar que los que más se alegraron con estos resultados fueron Uribe y Bush. El pobre Hermann Escarrá se quedó más solo quel coño y el doctor Caldera al parecer se lanza en las próximas elecciones.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Sí y no

Aprovecho que terminó la campaña electoral para revelarle al mundo cómo voy a votar y por qué. Como amigo de las transgresiones que soy, lo hago precisamente ahora que hay “veto” y aprovechándome de que los bobolongos del cne no podrían ponerme una multa, mandar a cerrar el blog o a ponerme preso, después de haber permitido cualquier desmán en la campaña que acaba de terminar.
Como chavista recalcitrante y ortodoxo votaré como me lo indica mi rojo rojito corazón: al primer bloque, al que contiene todas las propuestas de mi comandante, le daré el sí. Al otro lo mandaré a comer heces y le estamparé un no bien mollejúo.
El segundo bloque es inquilino de una de las vergas que más odio: el portaviones Chávez. La asamblea tiene mayoría arrolladora y absoluta para hacer lo que le dé la gana, pero como carecen de toda imaginación e iniciativa no han hecho nada de lo que les corresponde. Entonces, cuando Chávez hace una propuesta de reforma a ellos se les prende el bombillo y deciden ¡proponer otra reforma! Total, el portaviones está con las pilas puestas y listo para zarpar.
Luego vino otra de las estafas de la asamblea, conocida como “parlamentarismo de calle” y que consiste en llevar toda la parafernalia diputádica por cuotas a algunas calles. La gente tiene entonces la oportunidad de ver con sus propios ojos, sin cámaras de por medio, personajes de tal estatura moral. La gente puede opinar, claro, pero sólo aquellos que están libres ese día y a esa hora que a la asamblea le salió del forro. Cuando al Zulia vienen los diputados autóctonos con ese circo, la mesa directiva debe ser anchísima, porque poner tanto gordo uno al lado del otro amerita un espacio considerable.
Chávez dijo que el que estaba con él votaba sisí, el que vote nonó está con Bush. Los que votemos sinó, entonces, estaremos con Chávez y con Bush al unísono. En mi caso es estar , como siempre, con Chávez y, como siempre también, en contra de ese nido de ladrones que es la asamblea.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Bolívar Vs. Sucre



El Libertador dijo que había arado en el mar. Autocrítica más despiadada no conozco. Me parece que Simón Antonio de la Santísima Trinidad se pasó de severo y tengo pruebas. Con lo de arar en el mar se refiere, interpreto, a que nadie le paró bola a su obra, a que nadie siguió su ejemplo. Al Mariscal lo mataron vilmente por seguir con su práctica el ejemplo de Bolívar. Hubo otros, anónimos desgraciadamente, que también siguieron ese camino. Cito de nuevo el libro del Guáshinton del Sur. Me parece curioso que nombren a la tropa, presentándola como una desinteresada masa pensante y no como audaz carne heroica de cañón. Ahí van entonces estos episodios que demuestran que el compatriota Bolívar no aró totalmente en el mar, cuando mucho en la orilla, y que más de uno siguió su ejemplo. Lástima que hoy, en los tiempos actuales, ninguno de los que se llaman bolivarianos o socialistas del siglo veintiuno siga ese ejemplo como la tropa lo hizo en el siglo diecinueve. Los seguidores e imitadores de Chávez con sueldazos del gobierno, harían lo propio si en vez de ponerse franelas y gorras rojas imitaran a Bolívar, a Sucre y, por supuesto, al Ché.


«LA GENEROSIDAD DE BOLIVAR Y DE SUCRE
No terminaremos estos cuadros, en que aparecen unificados en una acción común los dos más grandes hombres que en el siglo produjo la América intertropical sin consignar algunos de los rasgos más característicos de su proverbial generosidad.
Conocido de todos es el desprendimiento verdaderamente sublime, porque fue real y efectivo, con que el Libertador rehusó el millón de pesos que puso a su disposición el Congreso del Perú como pago contante de su libertad. Pero en los siguientes interesantes rasgos, contados por un testigo presencial, podrá valorizarse cuán espontánea e irresistible en aquellas dos almas era la virtud del desprendimiento personal, sin la cual es imposible que haya un grande hombre cabal.

LA LLAVE DE LA SILLA DE ORO DE BOLÍVAR

“No pasaron muchas horas —dice, en efecto, el secretario del general Sucre, después de contar la suntuosa entrada del Libertador a La Paz, cabalgando un bridón cochabambino cuajado de oro— cuando una comisión de la Municipalidad vino a presentar atentamente al Libertador una primorosa llave de oro, como figurando que con ella había de abrir esa tarde la puerta del palenque. Cortésmente agradecido al presente, y retirándose que hubo la comisión, anduvo la llave de mano en mano, arrancando justos aplausos por lo delicado y perfecto de su artístico trabajo. En ese momento acertó a entrar en el salón el muy eminente sacerdote D. Pedro Antonio Torres, capellán del Libertador y vicario general del ejército, y como uno de tantos, tomó la llave y elogiaba no sólo el valor, sino lo acabado de la obra. Pidióla en seguida el Libertador, y con una frase fina y jovial, aludiendo a las llaves de San Pedro, le dijo que en ninguna mano estaría mejor que en la suya, y se la obsequió.
“Con tal motivo, recordó los otros objetos que, en testimonio de afección, le habían sido dedicados a su entrada en la ciudad. Inmediatamente ordenó que la áurea montura íntegra fuese llevada a casa del general Sucre para su uso particular. Cuando éste la recibió, dispuso que tal como había venido, fuese acomodada en su cajón, y en su nombre se remitiera al general Lara, que se hallaba en Arequipa, lo que puntualmente fue ejecutado. Suerte semejante cupo a la preciosa guirnalda de oro, que, pasada la solemnidad con que le fue presentada al Libertador, la cedió éste el mismo día al Gran Mariscal de Ayacucho, quien como glorioso y digno monumento la obsequió al insigne general Córdoba.
“Semejantes rasgos de desprendimiento probarán una vez más que si a la altura de las almas elevadas no suben nunca las viles pasiones, como el odio, la venganza, el rencor, la perfidia, menos pueden ser contaminadas por el vicio más sórdido, como es la avaricia: el desinterés, la abnegación, la generosidad, son su noble divisa. La vida de Bolívar y Sucre hacen palpable esta verdad”.
Y esto que dice el buen secretario es una verdad absoluta como la luz. Y sin ir más lejos, véase cuál fue la obra y cuál la fama del sucesor de Sucre en Bolivia, el cicatero Santa Cruz, que por más que diga el deán Valdivia, que le ofreció una vez cigarros, es cosa de tradición constante que nunca los compraba, viviendo del pedido que de ellos hacía a sus ayudantes.


LA GUIRNALDA Y LA PLUMA DE ORO DEL GENERAL SUCRE

Una demostración análoga a la de Bolívar en La Paz había hecho antes de la llegada de éste al Alto Perú el general Sucre en Cochabamba, dando así tema para esta nobilísima nota, que ofrecemos como un digno modelo a todos los que deseen educar a la juventud en los grandes ejemplos de la virtud, del desinterés y del verdadero patriotismo:

“Potosí, a lº de octubre de 1825.

“A la M. I. Municipalidad de Cumaná:
“En medio de los favores que la fortuna ha querido dispensarme en la guerra del Sur de Colombia y en la del Perú, jamás he tenido sentimientos más agradables que los recuerdos de la tierra de mi nacimiento. Yo no decidiré cuál objeto me ha estimulado más en mis trabajos militares: si el patriotismo, la gloria o el anhelo de buscar la paz con la esperanza de que ella me restituya donde mis amigos de la infancia. Puedo asegurar que Cumaná nunca se separó de mi corazón.
“Después que una espléndida victoria llenó en el Perú los votos del Ejército libertador, con cuyo mando he sido lisonjeado, fue mi sagrado deber presentar memorias de amor y respeto a la República: nuestros trofeos están remitidos al Gobierno Supremo; y satisfecha esta agradable obligación, vuelvo los ojos a mi país para cumplirla también. Pongo, pues, en manos de US. Muy Ilustre una guirnalda de oro que me regal6 Cochabamba al entrar en aquella ciudad; la cual no tiene otro valor que ser el sencillo presente de un pueblo entusiasta por la causa de América, y destinada a un cumanés que ha venido a obtenerla combatiendo constantemente por su libertad, con las armas de Colombia, a dos mil leguas de su patria.
“El colegio de Cochabamba me obsequió una pluma de oro para que mis hijos escribiesen las glorias de Ayacucho: yo la destino con mucho más placer a que con una pluma de oro de Potosí escriban mis paisanos las páginas brillantes que caben a Cumaná en la historia de la Revolución, y los sacrificios heroicos de un pueblo generoso en la guerra de la Independencia.
“Dígnese US. Muy Ilustre aceptar la distinguida consideración conque soy su muy respetuoso y obediente servidor. —A. J. DE SUCRE”.

Y véase cómo estos raros pero fecundos ejemplos descendían al pueblo, al subalterno, al soldado y a todo el ejército. “Y aun criminal omisión culpable —dice a este respecto el autor de los Recuerdos del tiempo heroico— sería dejar de consignar un rasgo de admirable generosidad con que los soldados colombianos de la primera división quisieron agregar un timbre más a las glorias de sus banderas en el primer aniversario de Ayacucho. El Sr. Lara participó al Gran Mariscal que la muy ilustre Municipalidad y propietarios de Arequipa regalaron el 9 de diciembre a los soldados colombianos de su división, vencedora en Ayacucho, mil quinientos pesos, y que la tropa, dando las gracias por este obsequio, solicitó que se le dejase emplear este dinero discrecionalmente. Habiéndosele concedido, los batallones Rifles y Vargas dieron su parte a la Casa de Huérfanos, y Vencedores y Húsares al colegio de educandas”».

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Mardito rey






El camarada Chávez no deja de sorprenderme. Una vez hizo reír a Jorge Arreaza, su yerno, ante las cámaras. A mí se me cayeron las medias del asombro cuando lo vi cagao de la risa en medio de su programa. Hay que reconocer que no fue fácil para el comandante, tuvo que mandar a buscar una foto en la que aparecían juntos Adán y Chávez cuando niños. Lo que causó risa entre todos los presentes, Jorge Arreaza (en mi casa lo llamamos cariñosamente “Funerario”) incluido. En un aló presidente desde Cuba, mató a su anfitrión. Después tuvo el mismísimo Fidel en persona vía telefónica que desfazer el entuerto de su comandante Chávez. Lo último que hizo fue lo más sorprendente de su carrera: que el rey de España, por primera vez en su larga y variada vida diplomática, actuara de manera espontánea. Sin protocolo, alfombra roja, corona o discursos escritos. Me parece que fue por eso que nadie le paró bolas al monarca y se tuvo que ir en media reunión, sin que nadie, después de ese desaire, le parara bolas.
Una vaina sí quedó clara: el rey no trata a nadie de usted sino de tú. Eso me decepcionó mucho como maracucho, pensaba que los reyes hablaban, como nosotros, de vos. Algo así como: “y vos, su majestad, cómo amanecisteis” y que él respondiera “y vos, ¿por qué no os calláis? Lo cierto es que los reyes de España sólo pueden ser tratados de tú por una selecta élite nada democrática llamada Los Grandes de España. Estos glandes los tratan, además, de “primos”, cosa que como maracucho me reconfortó un poco. A los demás mortales en territorio español los hacen callar, entre primos y reyes, cuando les da la gana. No hace mucho un juez emitió una orden para confiscar los números de la revista “El Jueves” porque le mamaban gallo al príncipe de Asturias, don felipito, y a su esposa, la Leti. El magistrado que emitió la orden de captura de la tal revista lo único que logró fue que se agotara en un dos por tres y no se logró la confiscación de ningún ejemplar. En una página de subastas de Internet llegaron a pagar 500 euros por un número de los “confiscados”. Otra cagadita del juez fue que mandó a confiscar los moldes de imprenta de la revista, que fueron obtenidos en formatos jpeg o doc en un sidí. La publicidad que recibió El Jueves no fue gratuita, tuvieron que pagar una multa franquista, cara e injusta.







Antes de que España perdiera su autonomía monetaria circulaban las pesetas. Hay que reconocer que ese es un nombre feo, me refiero al de pesetas, pero más feas eran en persona: en algunos billetes aparecía la trompa del Juan Carlos, en otro el camarada Hernán Cortés, la vedett Pizarro y hasta el caballerito Cristóbal Colón. No veo ninguna diferencia entre poner a Jítler o a estos genocidas (aquí hago la salvedad de que no me refiero al actual rey) en el papel moneda. En otro billete aparecía el príncipe de Asturias, tan feo que ni lo voy a comentar. En las monedas aparecía la cara del buen mozo de Francisco Franco con la leyenda “Caudillo de España por la Gracia de Dios”, en otras aparece el inefable Juan Carlos. Una verdadera apología al genocidio era la numismática española antes del euro. Dinero Sangriento.










La carátula del rey aparece en otro vergueral de cosas, como en las estampillas de correo, una verga horrenda recibir una carta con esa cara. Su retrato está, además, en embajadas, cuarteles militares, oficinas públicas, la revista ¡Hola!, textos escolares… eso lo llamaban cuando Stalin “Culto a la Personalidad”, si no me equivoco. Di Martino y Manuel Rosales no le llegan ni por las patas al emperadorcito en eso de la autopromoción a pesar del entusiasmo que ambos le ponen a la vaina.




No hace mucho ocurrió un incidente muy desagradable en España que involucró al Ensemble Gurrufío. En esa oportunidad, sin ninguna razón, los devolvieron a Venezuela con el pasaporte sellado con una prohibición de entrada a la madre patria desde un aeropuerto en el que hacían escala. Los músicos iban invitados a tocar; ni de turismo ni traficando. Tenían hasta la invitación oficial con firmas y con sellos consigo. Qué va. Los devolvieron, pero antes, los revisaron y los humillaron.
La monarquía española tiene una particularidad, que hasta para una monarquía es conservadora. Me refiero al derecho Sálico. Este subterfugio impide que las mujeres sean monarcas del reino. Solo pueden ser los varones. Fijaos que Felipito no es el mayor de los hijos de Don Juan y se comenta en la corte, que es el único que no es tarado de la prole real. Como la vida es tan mardita, Felipín sólo ha tenido hijas. Al parecer lo del dicho derecho lo van a cambiar, lo que muestra que el populismo no duerme.
Otro asunto que mi perversa mente relacionó con la espontaneidad del rey, fue el del programa de televisión en el que una supuesta italiana nos cayó a verga en nuestro propio patio. Llamó a los venezolanos vagos, borrachos, ladrones y pare usted de contar. Parecía poseída por el espíritu de Carmen Bohórquez hablando mal de mí. Esa vez no pasó nada. Nadie se pronunció de manera oficial al respecto. Yo esperaba que la embajada italiana hubiera fijado posición, o la casa Italia por lo menos. Me imagino qué hubiese pasado si en vez de meterse con los venezolanos se mete con los judíos. O que alguien se hubiera puesto a hablar güevonadas de los italianos en Italia. Estoy seguro que se hubiera prendido un verguero monumental de trascendencia internacional, pero aquí, con esta dictadura sangrienta, no pasa nada.
Lo del Puma Zapatero es especialmente sorprendente. Defendió a Aznar a capa y espada de las calumnias del dictador Chávez. Su único argumento era que a Aznar lo habían elegido los españoles, dejando entrever de manera redundante que a Chávez no lo eligieron los españoles: lo eligieron los venezolanos. Al rey, en cambio, no lo eligió nadie, lo puso en el trono el mismo caudillo de España por la gracia de Dios que aparecía en las monedas. El Puma Zapatero, en medio del verguero le llegó a hacer señas al rey manoteando como diciéndole “¿Por qué no se calla Su Sacra y Real Jeta Su Majestad?”

lunes, 12 de noviembre de 2007

la cultura sí tiene precio

Dos personas me dijeron que por qué no vendo mis libros (una de las maneras de medio ganarme la vida es la venta de libros) por el blog. No me pareció mala idea, así que pondré algunas portadas de los libros que andan por ahí realengos y loquitos porque los lean con los precios de sus respectivos rescates. Los precios solamente en bolívares fuertes. Se acepta cualquier forma de pago siempre que no sea a crédito: cesta tiquets, depósito bancario, trueque... cualquier información a quevivachaveznojoda@gmail.com. La lista se irá cambiando puesto que la existencia es muy limitada y libro vendido, libro puesto.




Este bicho vale tres fuertes fuertes.





Este librillo vale seis fuertes fuertes.







Esta joyas valen veinte bolos cada una.

domingo, 11 de noviembre de 2007

El Cañadiense




Hay una costumbre muy difundida en toda la humanidad que consiste en escribir sobre determinado asunto acaecido en determinada fecha el día mismo, es decir la fecha en que se celebra. Día del árbol y aquel verguero de artículos sobre nuestras amigas las plantas; que si la batalla de no sé dónde coño y aparece un artículo que comienza quejándose de la poca difusión que tiene esa fecha, tan memorable y tan decisiva en la lucha de no sé qué otra verga. Este inmediatismo mediático impide que los artículos contengan algún tipo de reflexión seria o interesante. Siempre la misma mierda con las mismas pretensiones patrióticas de todos los años. Pero en este país cualquiera que tenga un contacto en un periódico escribe lo que le da la gana que se lo publican en “la página de opinión”. En estos días el camarada Choncho escribió un artículo en pornorama en el que trataba el tema de la lealtad.
Yo, que todos los días trato de conquistar el mundo y soy más vago quer coño, apenas voy a escribir del compatriota Urdaneta. En la república bolivariana solamente en el Zulia es celebrado su natalicio. Con día libre y todo. Cualquier embarque en cuestiones de trabajo está plenamente justificado en la tierra del sol amada. Por ahí (no sé por qué se escribe así si se pronuncia porái) había un billete de 20 en verde y negro con la esfinge de Urdaneta y la batalla naval der lago del otro lado. Creo que Urdaneta está entre los billeteables (personalmente sacaría a Simón Rodríguez del imaginario billetérico. Tengo entendido que le tenía animadversión al dinero), así como creo que Páez no. De los billetes hablaré en otra oportunidad y sigo con El Brillante. Hay un autor llamado Juan Tinoco que se expresa de Urdaneta en los siguientes términos: “Bravura, sin gesticulaciones; fidelidad, sin entrelíneas; desinterés, sin balances ni contrapartidas; patriotismo, sin condiciones, son los cuatro vientos que soplan en su cuadrante; las cuatro coordenadas en la geografía espiritual de éste que fué casi un extranjero en nuestro mundo de ayer; que es un antípoda, en nuestro mundo de hoy; que será un fabuloso atlante, en nuestro mundillo de mañana, que ya está a las puertas...”
Urdaneta es un desconocido en su tierra. Sé de pocas personas, de las muchas que habitan Maracaibo, que hayan ido al museo Urdaneta o que sepan dónde está. En el museo se exhibe el cálculo renal que, según el mito, acabó con su existencia. A mí me echaron el siguiente cuento: el primer director que tuvo el museo era, en el momento de su fundación, dadaísta. Lo del cálculo renal no es más que una broma dadá en plena casa de un prócer. Esa versión cuenta con apoyo médico ya que ningún urólogo certificaría la veracidad del cálculo ni por error de cálculo.
La muerte de Urdaneta es narrada por Juancho Tinoco en estos términos: “Y pues no se muere sino tal como se ha vivido, sin que cuenten ni valgan fe de erratas ni atriciones in extremis quien vivió como bueno tuvo una buena muerte. Antes de entrar en la agonía, ha ordenado a su familia devolverle al Gobierno los sueldos que se le habían adelantado para su viaje, a los que no creía tener derecho. Y ésta es la única disposición testamentaria del que «sólo deja una viuda y once hijos en la mayor pobreza»”. Este último acto del prócer, que a muchos les puede parecer heroico, a mí me parece una irresponsabilidad máxima para con su familia. En nuestros días le saldría LOPNA. Como lo heroico no quita lo valiente haré una proposición utilizando el único método de la escritura que domino casi a la perfección: otro párrafo.
Propongo ante los 10 ociosos que leen esta paginita la “Misión Urdaneta” que ha de ser la encargada de combatir la corrupción. Me imagino el logo de la misión con Urdaneta con cara de arrecho, el sable desenvainado en una mano y la pistola en la otra. La sede principal estaría ubicada en La Cañada de Urdaneta, en la mismísima casa natal del héroe epónimo.
Rafito era más bolivariano que Bolívar. Por algo lo llamamos “Er Brillante” y lo llamaron “El oficial más sereno”. Como dije, Ralph es un desconocido en su propia tierra y lo único que dicen sus defensores es que no nació en Maracaibo sino en la casa natal que reparó coprozulia. El camarada Tinoco cita, y con esto dejo de fastidiar por ahorita, una semblanza desconocida, por lo menos para mí, de Fucho. Se basa en un tal Charles Stuart Cochrane, comodoro de los días previctorianos: “«El general Urdaneta merece que se le llame gente de buen tono, y haría un papel distinguido en la mejor sociedad de Londres. Es un hombre particularmente hermoso, bien educado, de las más cumplidas maneras y que se pirra por la indumentaria más que ninguno de nuestros dandys de Hyde Park.»”.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Súper Sucre




Mis champúes de cultura incluyen lecturas de historia y vidas, proezas y milagros de nuestros próceres. Ésos que nos dieron patria. En la librería que está en el Teresa Carreño me encontré un libraco de la colección Ayacucho intitulado “El Washington del sur”. Las comparaciones son odiosas, pero este autor se pasó, puesto que se trata de un libro sobre el compatriota Mariscal de Ayacucho. La historia sin embargo absolvió al insolente exegeta: en Ecuador la moneda se llamaba sucre y ahora circula el dólar gringo con el retrato del Sucre del norte por un lado y el in gad güi trost del otro. A pesar del odioso título, el libro es más bueno que el carajo y más curioso aún. Contiene un montón de documentos que prueban algunas de las hazañas del prócer. Me llamó la atención una carta en especial que no voy a comentar porque la reproduzco íntegra más un comentario del autor del libro. Sólo diré que se la di a leer a una pana que es feminista y se debe haber leído toda la obra de Adriana Falachi y Simón de Bobuá pa ver qué me decía. La empezó a leer. Al rato, cuando le pregunté que qué le había parecido la misiva, me contestó que se había quedado dormida.



EL GENERAL SUCRE Y LA MONJA DE SANTA MÓNICA
Como nos aproximamos ya rápidamente al desenlace de la admi­nistración paternal de Bolivia por el general Sucre, debemos consignar también aquí un rasgo de su gobierno, que su secretario relata con par­ticular fruición, publicando el siguiente curioso documento, que él ha podido conservar inédito en su archivo durante cerca de sesenta años.
Es la petición que una monja arrepentida del convento de Santa Mó­nica de Chuquisaca le dirigió desde el claustro de su angustiosa y forzada cautividad, la cual, en un lenguaje digno de Eloísa, dice de esta manera:
“Excelentísimo señor general Libertador Antonio José de Sucre.
“Venerado Padre de la Patria:
“Desde la tumba de inocentes e indiscretos seres; desde el solita­rio recinto de un funesto claustro, albergue sólo de la inocencia, y para mí cubierto de las horrendas sombras de la noche del pesar, del horror y del tormento; de entre estos muros espantosos, cuya vista recuerda sin cesar al alma mía que, nacida libre, sociable y señora de sí misma, para huir del mal y buscar mi dicha, sufro un cautiverio espantoso en el reinado de la libertad, y arrastro una cadena, cuando en el último ángulo del continente sólo existen fragmentos de las que oprimían al Nuevo Mundo, yo me atrevo a elevar mi clamoroso ruego, acompañado de torrentes de lágrimas; me atrevo, digo, a elevar a los piadosos oídos de V. E. las quejas de una víctima del fanatismo, de la violencia, del respeto, del engaño, de la inexperiencia y de la debilidad; y me es lisonjero esperar de un héroe que ha consagrado su vida, su sangre, sus intereses y quietud a la libertad de la patria y al bien de los hijos de América, que no se desdeñará de echar una mirada de compasión sobre la más desgraciada de los mortales.
“En la tierna edad de quince años, cuando la débil voz de mi razón apenas bastaba para conocer mi propia existencia, incapaz de calcular mis verdaderos intereses, ni de pesar el valor y arduidad de los tremendos votos que emiten al Señor las vírgenes que se consagran a la solitaria vida del claustro, una monja, con ascendiente sobre mi espíritu, por el respeto que inspira la edad, el hábito religioso, la idea de la santidad y por la gratitud que debía a sus caricias y beneficios, empezó la obra fatal de conducirme a la habitación del dolor y de la desesperación misma; ella me presentó las sendas del claustro cubier­tas de flores y de los encantos de la paz y de la dicha; pero me ocultó las punzantes espinas que deben arrancar lágrimas de sangre a las almas que no poseen un temple heroico, capaz de sobreponerlas a los más fuertes impulsos de la naturaleza; ella calló que una alma no persuadida e incapaz de ser humana y elevarse a la perfección de la vida monástica, era condenada en los claustros a llamas devoradoras, a tormentos atroces; ella calló que fuera de los claustros se puede, tanto como en ellos, agradar al cielo, y agradarle sin perjuicio de la natura­leza: sin luces, sin experiencia, tímida, llena de prestigios y promesas, no cumplidas hasta el día, tuve que ceder aun cuando una imperiosa voz me decía desde lo más profundo del alma: ¿qué haces? ¡detente! Presté, pues, un sí fatal; pero acercándose el día horrible de mi profe­sión, manifesté a mi madrina, la señora doña Mercedes Gil, mi absoluta repugnancia; la manifesté también a los ministros del Altar que diri­gían mi conciencia: mis lágrimas, mis sollozos, mi gemir continuo, así lo publicaban; pero por causas que aún debo callar, víctima desgraciada, fui conducida al altar del sacrificio. El Padre de los seres, ese justo Dios a quien yo no puedo engañar jamás, sabe que, en quince años transcu­rridos desde entonces, el coro, el claustro, la ófrica celda, han sido otros tantos lugares donde, en vez de los cantares que les dirigen las vírgenes libremente comprometidas, yo no he hecho sino derramar lágrimas y apelar a su misericordia de la violencia y de las leyes violadoras de la naturaleza, que me han impuesto un yugo que detesto, y privándome de servirle y de servir a la sociedad fuera de estos fatales muros. Mis confesores, todas las monjas y las personas del siglo que han merecido mi confianza, todas saben, señor, que no he dejado de mirar el hábito que visto como santo y dichoso para ciertas almas, pero como un ger­men de desgracias para mí ¡Ah, quién me lo diría!
En este estado, para no concluir mis funestos días en la deses­peración; para no atacar por mí misma una existencia abominable, mientras es con tanta opresión de mis derechos, inclinaciones y sen­timientos; es al héroe de Pichincha y Ayacucho, al que venció los déspotas porque no hubiese tiranía, al que defendiendo la libertad y los derechos de la Naturaleza, al que allá en su corazón ha hecho juramento solemne ante los hombres de proteger al afligido, al que ha comprobado que posee una alma justa y sensible, a él es, señor, ~ quien apelo, y ruego por la presente que, consultando sus profundas luces y la ley salvadora que se ha publicado, preste un remedio a quien protesta probar cuanto expone y a quien, si logra romper sus cadenas, será eternamente reconocida a V. E.; de lo contrario, está resuelta a ser la víctima del claustro.-INÉS”.
No necesitamos agregar que el general Sucre accedió a las súplicas de la martirizada monja de Santa Mónica, de Chuquisaca, que si no había sabi­do arrepentir a un San Agustín, se había arrepentido a tiempo a sí propia.
“La lectura de tan sentido escrito -dice el secretario que tan románticamente lo ha conservado- no dejó de impresionar el ánimo del general Sucre, y lo decidió a proteger con la ley a esa compasible víctima de la inexperiencia. En consecuencia de ello, y practicados los trámites prescritos por la ley de secularización, se abrieron las puertas del monasterio a la cautiva del claustro, y complacida salió a gozar de su libertad y derechos, bendiciendo al Congreso y al Gobierno; así lo acreditó, llevando en el siglo vida ejemplar”.
Cuando leí esto lo primero que se me vino a la mente fue Súper Sucre. Un súper héroe, con su capa y los interiores por fuera como súperman. Con unas patillotas como en los retratos. En fin, el deshacedor de entuertos de Cumaná.