miércoles, 26 de septiembre de 2007

Franco y Hipócrito

Me vine pa Caracas por el verguero que me tienen formao en Maracaibo. Magínense: desde el camarada Daniel Castro hasta el compatriota Lenín Calderón me tienen vetao en las tierras de mis panas Baralt y Udón (por cierto, me enteré hace poco {es que la falta de incultura no tiene límites}que Udón era un seudónimo y no un nombre de pelo en pecho), veto infundado, como se supone, viniendo de este par de sociólogos. Desde mi posición cúbito dorsal y felina, extremidades (¡siempre!) en alto, trato de defenderme ante este ataque canino como mejor puedo. Por eso es que estoy aquí huyendo de esos marditos perros buscando en la cuna del Guaraira Repano, consejo, tácticas y estrategias pa joderlos pronto y volver.

En la ciudad capital, para el maracucho promedio, sólo hay dos personas a las que recurrir: mi compadre y hermano Javier (Baralt) Franco y Pedro Bracho. El segundo no puede opinar por la naturaleza de su trabajo y el primero tiene mucho que contar desde su experiencia con el protagonista de “La Hora de los Mongos” (le advierto al mariquito anónimo que escribió el comentario de canal seta diciendo que era canal zeta que se abstenga de hacer algo en defensa de Castro y que por el comentario anterior se mame un güevo).

Empiezo, puesto a elegir entre Lenín y Castro, por el segundo que fue el que jodió a mi hermanito Baralt (Franco).

El escritor desconocido más famoso de Maracaibo es, indudablemente, Javier Franco. A él eso lo tiene sin cuidado. Lo que opinamos los potenciales lectores de Javier es lo contrario: ve, mardito, escribite alguna verga arrecha que deje jodío a Blas, es lo que le decimos todos. Escribí cualquier verga, remalayo, dejá que tu prosa nos inunde, verga!!!!!

Al parecer esto mismo se lo dijo Ariadna (única mujer a la que le coge línea) y el hombre, padre responsable como pocos, decidió comprarse lo que García Márquez habría comprado a su edad (la de Franco) si hubiese tenido a esa misma edad los cobres que Franco tenía: un laptop. No es que Franco tuviera muchos cobres, noooo: tenía los suficientes pa comprarse alguna verga medio maluca de tercera mano, cobres, que por cierto, no sobraban en el humilde recinto que su existencia cobijaba. Cobres que podían en un momento dado pagar un recibo de luz o, por qué no, comprar un juguete para su hija. Nada, usó esos mismos cobres pa comprarse el notebook que haría más culto al pueblo mesmo y a este servidor de paso. Una inversión, pues.

Franco, no buscó en los clasificados de ningún periódico sino que ingenuo preguntó a los panas quién tendría ese laptop. Algo me dice que la recomendación se la dio Alejandro Boscán, no ingenuo pero sí inocente: Daniel Castro está vendiendo una maquintosh que supera tus expectativas y como que coincide con tus finanzas. Javier llamó al hijo de Lolita y cerraron el negocio.

A la semana (no exagero, aunque me parece que fue menos tiempo) el laptop no prende, no funciona y se tira tres peos. Estos desperfectos no los origina ninguna prosa, la de Franco incluida, según los que saben de computación. Si el dueño anterior no los conocía, según los mismos expertos, era muy ingenuo o muy inocente. Castro no es ni lo uno ni lo otro a pesar de que parezca ambas cosas por la calidad de los programas de vIvE en los que aparece. Otra posibilidad es que no lo supiera por bruto, muy posible según sus detractores, pero uno, que lo conoce sabe que la verga tampoco es así.

Franco le informó a Castro, como es normal en estos casos, lo que sucedía con ese negocio. Daniel le dijo que no, que no era posible, que fueran pa que el técnico acompañados del laptop en cuestión. El técnico cobra, al igual que por los celulares, por puro ver el aparato, la diferencia es que el de los laptop cobra mucho más. El técnico cobró (pagó por supuesto Franco, el dueño actual del aparato para ese entonces) y dio su veredicto (veredictus, confutatis): chamo, esta verga no sirve, aquí la tenéis, pero entre botarla y ponerla de pisapapeles no hay ninguna diferencia.

En ese momento, Daniel, hijo de la exgobernadora y del ganador del concurso de cuentos del nazional; hijo de una de los firmantes de los intelectuales apoyamos a Teodoro, Chávez vete ya y del ganador del concurso de cuentos del nazional; profesor universitario con sueldazo y heredero de esa gran fortuna: en fin un socialista del siglo XXI, le dijo a Franco francamente: te jodiste. Bueno, la verdad es que tampoco se lo dijo así, se lo dijo así: te-jo-dis-te, pero con ese tonito coño e madre que sólo algunos maracuchos sabemos darle.

Franco, en vez de darle un coñazo le propuso que bueno, que le devolviera LA MITAD de lo pagado, tomando en cuenta lo fortuito de la vaina… nada, chamo, te jodiste y LA AMISTAD (Daniel entendió eso en vez de LA MITAD) nunca existió, lo que hubo fue negocio, así que Patria, Socialismo y Muérete que Chao. Franco igual no le dio ese merecido coñazo y murió callado sacando la cuenta de cuántos juguetes había dejado de recibir mi querida Arianda por culpa de ese mardito.

Lo del otro socialista de siglo XXI, lenin calderón, se los cuento después y es que ahoritica tengo mucho sueño y por ese trimardito nunca lo he perdido.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

12 de octubre

¿Para qué has venido a nuestras casas,
a nuestros pueblos,
carajo?
¿Quién acaso ha ido a tus casas,
a tus pueblos?
¿No decían ustedes todavía:
carajo,
hoy como siempre,
como antes,
bien de rodillas me has de servir?
A partir del día de hoy
esto, carajo, se terminó,
has de olvidarlo del todo.
Ladrones, hombres ladrones,
¿dónde están nuestras chacras?
¿dónde están nuestros animales?
Ladrones, perros, mistis,
hoy en nuestras manos van a morir.
Hoy no somos ya como antes,
ya no soñamos
ni dormimos.
Hoy pues
estamos despertando del todo,
carajo.
"Versos de escarnio contra los latifundistas", Rumitaqe, Canas (Cusco), 1921, trad. del quechua.

martes, 11 de septiembre de 2007

RoCola Bacalao te enseña...

Escuchando música de un grupo ecuatoriano llamado RoCola Bacalao adquirí dos conocimientos totalmente inútiles: quién es (o mejor dicho, quiénes son) Rolando Vera y qué es el arrope de mora. Como divulgador de conocimientos presuntuosos revelaré ambas interrogantes sin más preámbulo que éste.
En una canción intitulada “Jordán “El Bárbaro””, el protagonista, Jordán, se queja de que no consigue arrope de mora. Introduje las palabras en la güiquipedia y más o menos se despejaron dudas. Seguí investigando a partir de las pistas de la güiquipedia y di con lo que es: un dulce, sirope o mermelada de mora que se elabora de manera endémica y endógena en Ecuador. Lo mismo que ocurre con el calabazate, el dulce de limonsón o el prosopográfico chocho e vaca: la única parte en toda la bolita er mundo donde se hacen es en nuestro patio patrio zuliano y comarcas circunvecinas. Allá el arrope es propio de Ibarra y sus comarcas ídem.
En otra canción, el personaje principal, Miguel o Miguelito, mientras huye de un choro le dice que él es primo de Rolando Vera y por lo tanto no lo va a alcanzar jamás. Otra vez pa la güiquipedia y qué me encuentro: Rolando es un luchador de lucha libre (nunca me he explicado, aunque me lo he preguntado, por qué no se llaman “luchadores libres” en vez del larguísimo “luchadores de lucha libre”) mejicano. Sigo buscando por otras partes y lo encuentro: corredor ecuatoriano ganador un verguero e veces del maratón ese que hacen en nueva york. Busco ahora en la güiquipedia el maratón y aparece la lista de los ganadores. Está Rolando, pincho en su nombre y ¡aparece el luchador mejicano!
La güiquipedia es una vaina muy interesante: todos pueden participar en la elaboración de artículos. Deberíamos ponernos las pilas y meter a todos los maracuchos que podamos en la tal güiquipedia, desde Julito Jiménez hasta Cósimo Mandrillo. Si meten medio diccionario de Luis Guillermo Hernández nos adueñamos de la tal güiquipedia.
El que quiera oír las canciones reseñadas sólo tiene que enviarme un imeil y con gusto le retruco los emepetrés.

viernes, 3 de agosto de 2007

Er compadre

El día del cumpleaños de Bolívar los originales de la ciudad organizaron cualquier sarao y/o convite en el territorio de la Plaza Bolívar. Desde su excelencia el Gobernéitor condecorando al pendejo de Ravell hasta los “radicales” de Frente Francisco de Miranda haciendo lo de siempre: nada. Repartieron los miserables “Los Miserables” cuyo nombre cada vez más es “Los Abollaos”, grabaron el mismo programa de siempre de vIvE, y hubo un taller de petacas dictado por Énder Colina. En definitiva, los únicos que en realidad sabían lo que estaban haciendo y lo hacían bien eran Énder Colina y los muchachos del Frente. Claro, los del Frente son unos virtuosos y perfeccionistas en lo suyo. Énder sólo tiene talento.
Apenitas pasé por la plaza. Me asquea un poco ver a esa suerte de mercaderes del templo paseándose con franelas rojas, gorras rojas, chaquetas caqui de fotógrafo y más de tres chapas (el dueño siempre las llama “credenciales”) colgando desde el cogote hasta la barriga. Ese espectáculo me parece la antítesis del chavismo que milito y practico. Dejé al chamo con su madre en lo del taller de petacas, medio saludé a alguna gente pana y me arranqué. Como miembro de Frente Francisco de Miranda me fui a mi casa a hacer lo que había visto que hacían mis co-luchadores del frente en la plaza.
Había adquirido con el chamo el compromiso de irlo a buscar así que a golpe de siete de la noche estaba allí (uno le dice “de la noche” aunque esté el sol todavía despidiéndose de la concurrencia. Decir las siete de la tarde, aunque sea correcto, suena más pedante que Calixto Ortega explicando la situación del Zulia). Cuando estábamos todos en el carro camino a la casa vimos a mi compadre Sergio, que es, además, compadre de la mamá del chamo y padrinito del chamo. Le dije al chamo “ve, ahí está tu padrinito Sergio”. Decirle eso o decirle que ahí estaba Igor Stranvinsky fue lo mismo: cero reacción. Supuse que no se habían visto ni saludado en la plaza. Lo único que pude pensar fue: igualito a la madre (los dos).
Con el compadre la historia es muy triste y coña e madre, llena de traiciones y conspiraciones, tiene, entonces, todos los elementos que la hacen merecer ser contada: ahí va.
Hace mucho tiempo atrás estábamos mi compadre Daniel y yo montando la vaina en Capirugente ®. Todos los días, después de haber largado la respectiva verga tratando de armar la casa, nos íbamos pal Palmarejo a tomarnos dos o tres regionales de las negras. Más de eso no podíamos tomar: no teníamos cobres y a esa hora estábamos trimamaos. Tanto, que a duras penas nos manteníamos en pie buenos y sanos. En una de esas breves escapadas nocturnas de entre semana nos encontramos a Reinaldo, un oscuro y bajo personaje de canal seta. Con nuestra natural simpatía compartimos, empero, compartimos la mesa y le brindamos una cervesiña al caballero en cuestión. Hablando mal de Daniel Castro y de Javier Parra, se fueron los minutos hasta que mi compadre Daniel recibe una de esas “misteriosas llamadas”, a golpe de diez de la noche. Conversa mi compadre y de repronto me pregunta por mi número de cédula. Hacerle esa pregunta a alguien en un sitio como en el que nos encontrábamos es suficiente como para que lo maten a uno en esta ciudad del sol amada. Como se trataba de mi compadrito hice una excepción y ante mi mirada, lleno de temor, me pasó el teléfono. Nada, era una amiga mía de hace muchos años y que ahora trabaja en caracas, invitándonos a una actividad y la cédula era para lo de la lista de invitados y el número de almuerzos, típico de pdvsa. Le digo a esta amiga que estamos en compañía de un pana de canal seta, que si quiere se lo pasamos pa que converse con él. Claro, cómo no, hablaron y al ratico nos fuimos, pero sin Reinaldo.
Tiempo después esta amiga nos informa, personalmente y cara a cara, a mi compadrito y este servidor que ella también había recibido una misteriosa llamada, aunque no del mismo tipo de misterio que las de mi compadrito, de una Queila de Canal Seta. Esta Queila le advierte que debe tener más cuidado a la hora de invitar a la gente a los eventos, esto lo dice por Daniel y por mí. Al ser preguntada por qué decía eso, ella agregó que éramos unos saboteadores y unos conflictivos. Al ser repreguntada si éramos escuálidos, corruptos, ladrones u oportunistas respondió que no (¡menos mal!). La amiga nuestra se la sermonió sobre la necesidad de unir fuerzas y dejar de estar hablando güevonadas del prójimo. Queila se despidió con un enigmático aunque trillado “después no digan que no se los advertí”. Quedaba claro y tácito el compromiso de no decir nada a nadie de lo conversado, pero los nexos y parentescos son más fuertes que esos compromisos, así que llamé a mi compadre Sergio y le eché el cuento.
Primero se cagó de la risa, diciendo que eso lo decía yo porque le tenía envidia al padre Vidal. Le informé la fuente de donde tenía la información, entonces trató como de darle vuelta al asunto para justificar lo que la Queila de Canal Seta había dicho y hecho. Le pedí que por favor hablara con la bruja y le dijera que no dijera cosas de gente que ni conoce (de verdad, nunca he cruzado palabra con Queila de Canal Seta, la conozco de vista y puedo decir con toda propiedad que es una de las cosas más feas que he visto), pero qué va, mi compadre Sergio le dio en cierta forma la razón y no le dijo nada.
Otro tiempo después, ahora en caracas mesma, en el cuartel general de Misión Cultura. Se apersona nada más y nada menos que Carmen Bohórquez con el currículo de su prima, socióloga y tal pa ver si hay alguna chamba por ahí pa ella. Soy activador de la Misión Cultura así que no es raro que me enterara de lo que esta bruja dijo. Pa rematar la vaina se encontraba presente un pariente mío. La muy mardita dijo “dígame lo que ocurre en el IPC Zulia, con ese asistente que tiene, (en ese entonces “ese asistente” era yo) conflictivo, saboteador y parece un indigente”. Mi pariente no dijo nada, me confesó que con esas acusaciones era muy difícil defenderme. No volví a llamar a mi compadre Sergio para echarle el cuento otra vez, me imagino que lo sabía antes que yo. La prima de la Bohórquez quedó en el IPC Zulia, pero después la sacaron. Cómo sería de mala que con esa madrina y todo, igual la sacaron.
La obsesión que últimamente tengo con el Mariscal Sucre, lo odiosa que pueden ser las comparaciones y lo odioso que soy yo, me llevan a que el inefable Rumazo y cito unos brollos que dijeron de Sucre poco antes de asesinarlo.


Sarria operaba por mandato del general Obando. En el proceso hay, entre otros documentos, la siguiente atestiguación juramentada del sacerdote Justo José Sierra: «Dijo el declarante que, habiendo sido cura en la parroquia de Matituy, ju­risdicción de la ciudad de Pasto, fue un día a visitar al señor general José María Obando en dicha ciudad, por amistad que tenía bastante estrecha con él, y habiendo entrado a su pieza lo encontró en una conversación, o diciendo mejor, orden reservada que le estaba dando al coronel Sarria, en la que, después de haberle saludado, prosiguió diciendo a dicho señor coronel: «Este es el hombre más malo que pisa el Estado, él es caviloso, lleno de astucias, ambicioso, sanguinario y últimamente es opuesto a todas nuestras ideas, es aborrecido de todos y particularmente en este país ... » Y entonces le dijo (Obando) que hablaba del general Sucre... A ese tiempo entró el colector de rentas Antonio Torres con unos paquetes, al que le preguntó si eran de pólvora buena y él contestó que si; estos paquetes fueron entregados al coronel Sarria, diciéndole el general: «ya no hay más que hacer, vaya usted a cum­plir con su comisión inmediatamente», encargándole la más grande exactitud y pun­tualidad; que luego, a los dos o tres días de esto supo en su cuarto el asesinato del Gran Mariscal. Habiendo ido nuevamente a Pasto, le exigió el general Obando le diera un certificado sobre que el asesinato había sido cometido por unos hombres incógnitos y disfrazados... Le contestó que no podía darlo, pues no le constaba... y que se acordara la orden que le había dado a Sarria a su presencia.»

Del cabrón del Obando ya hablé (citando a otros, claro está) mal en antes. Aprovecho ahora y citando al camarada Rumazo, develo la identidad del no menos cabrón Sarria.


El otro viajero fue el coronel Juan Gregorio Sarria, hijo de sencilla familia neogranadina. "Vinculado al general Obando -dice Lemos Guzmán (op. cit. 126)-, a más de amigo le fue guardián, y ni la fatalidad ni los castigos rompieron ese vínculo, que era la reciprocidad entre el jefe querido y el leal servidor y compañero... Dividía la vida entre el trabajo y la guerra ... Fue el crisol de san­gres diversas y, por lo mismo, de virtudes y defectos contradicto­rios; inteligente y vivaz, su ley fue la fuerza, y su razón el asta acerada de su lanza." En suma, un súbdito ciego de Obando; un mestizo ladino; un guerrillero que resolvía las cuestiones a lanzazos. Este coronel Sarria llevará a los ejecutores del crimen al sitio exacto; cargará los fusiles; partirá luego hacia Popayán, no sin antes esperar, en la casa de Erazo, que se le dé la noticia del ase­sinato, ya consumado.

Estas comparaciones además de odiosas son como que muy traídas por los pelos. Esa gente apenas sabía leer y autocompararme con Sucre no es mi intención. Lo que se parece es el mecanismo milenario del brollo: hablar mal con mentiras de alguien para joderlo. Claro que en este caso no se trata de un asesinato ni quiero acusar a nadie en el presente de ese crimen. Para que la vaina quede clara y sin mal entendidos haré otra comparación que compite en odiosidad con la primera.
Ahora citaré un libro que me prestó Audio Cepeda y que dudo mucho devolverlo algún día. Total: el libro está bastante escoñetaíto y Audio tiene cobres. El libro en cuestión se llama “Historia General de las Indias” y es el número 64 de la colección (qué molleja, Sucre me sale por todos lados) “Ayacucho”. Su autor es Francisco López de Gomara, lo que podríamos llamar un intelectual de su época. Nada que ver con el salvajismo y la barbarie de los remarditos Sarria y Obando. López de Gomara era un hombre de pluma (Queila de Canal Seta y la Bohórquez son mujeres de buche y pluma), un intelectual, lo repito, al igual que Queila de Canal Seta, que es abogada y la doctora Bohórquez, que es licenciada en filosofía. También, al igual que este parcito de féminas, escribía (ellas hablan) unas güevonadas para coger palco. Citaré algunas para que vean que hasta el lenguaje se parece, que los tres parecen de los mismos tiempos pretéritos.


XXVII
LA RELIGION DE LA ISLA ESPAÑOLA
El principal dios que los de aquella isla tienen es el diablo, que le pintan en cada cabo como se les aparece, y aparéceseles muchas veces, y aun les habla. Otros infinitos ídolos tienen, que adoran diferentemente, y a cada uno llaman por su nombre y le piden su cosa.


XXVIII
COSTUMBRES
Dicho he cómo se andan desnudos con el calor y buena templanza de la tierra, aunque hace frío en las sierras. Casa cada uno con cuantas quiere o puede; y el cacique Behechio, tenía treinta mujeres; una empero es la principal y legítima para las herencias: todas duermen con el marido, como hacen muchas gallinas con un gallo, en una pieza; no guardan más parentesco que con madre, hija y hermana, y esto por temor, ca tenían por cierto que quien las tomaba moría mala muerte. Lavan las criaturas en agua fría por que se les endurezca el cuero, y aun ellas se bañan también en fría recién paridas, y no les hace mal. Estando parida y criando es pecado dormir con ella. Heredan los sobrinos, hijos de hermanas, cuando no tienen hijos, diciendo que aquéllos son más ciertos parientes suyos. Poca confianza y castidad debe haber en las mujeres, pues esto dicen y hacen. Facilísimamente se juntan con las mujeres, y aun como cuervos o víboras, y peor; dejando aparte que son grandísimos sodomíticos, holgazanes, mentirosos, ingratos, mudables y ruines.


XXXI
DEL PEZ QUE LLAMAN EN LA ESPAÑOLA MANATI
Manatí es un pez que no le hay en las aguas de nuestro hemisferio; críase en mar y en ríos; es de la hechura de odre, con no más de dos pies, con que nada, y aquellos a los hombros; va estrechando de medio a la cola; la cabeza como de buey, aunque tiene la cara más sumida y más carnuda la barba; los ojos pequeñitos, el color pardillo, el cuero muy recio y con al­gunos pelillos; largo veinte pies, gordo los medios, y tan feo es, que más ser no puede; los pies que tiene son redondos y con cada cuatro uñas, como elefante; paren las hembras como vacas, y así tienen dos tetas con qué dar de mamar a sus hijos. Comiendo manatí parece carne más que pescado; fresco sabe a ternera; salado, a atún, pero es mejor y consérvase mucho; la manteca que sacan de él es muy buena y no se rancia; adoban con ello su mismo cuero, y sirve de zapatos y otras cosas; cría ciertas piedras en la cabeza, que aprovechan para la piedra y para la hijada; suélenlos matar paciendo yerbas orillas de los ríos, y con redes siendo pequeños, que así tomó uno bien chiquito el cacique Caramateji y lo crió veinte y seis años en una laguna que llaman Guainabo, donde moraba; salió tan sentido, aunque grande, y tan manso y amigable, que mal año para los delfines de los antiguos; comía de la mano cuanto le daban; venía llamándole Mato, que suena magnífico; salía fuera del agua a comer en casa; retozaba a la ribera con los muchachos y con los hombres; mostraba deleitarse cuando cantaban; sufría que le subiesen encima, y pasaba los hombres de un cabo a otro de la laguna sin zambullirlos, y llevaba diez de una vez sin pesadumbre ninguna; y así tenían con él grandísimo pasatiempo los indios. Quiso un español saber si tenía tan duro cuero como decían: llamó "Mato, Mato", y en viniendo arrojóle una lanza, que, aunque no lo hirió, lo lastimó; y de allí adelante no salía del agua si había hombres vestidos y barbudos como cristianos, por más que lo llamasen. Creció mucho Hatibonico, entró por Guainabo y llevóse al buen Mato manatí a la mar donde naciera, y quedaron muy tristes Caramateji y sus vasallos.


Para terminar y a la vez hacer un último aporte a la cultura de los cuatro pelabolas que leen esto, citaré a Luis Britto García. Él tiene un libro, “Abrapalabra”, que considero uno de los mejores libros que he leído (y me he leído mis ladrillos, no se crean) y el mejor escrito en Venezuela. A veces me sorprende alguien que se ha leído cualquier libro imaginable, gente cuya lista de libros leídos es más larga que la de por leer, gente como Javier León u Oscar Tirado, pues, esa gente no se ha leído “Abrapalabra”. No quiero acusar a ninguno de estos insignes poetas de incultura general, a lo mejor se lo leyeron, quién quita, es sólo por decir algo. Bueno, dedicado a mi compadre Sergio, que para quienes no lo sepan, es hijo predilecto y amantísimo de la Dra. Bohórquez y pana burda de Queila de Canal Seyta, un pedacito de Abrapalabra pata de cabra, que seguro que ninguno de los tres se lo ha leído.


EL COMPADRE
Autorizo la salida del sol, y permito a la vaca Azucena parir un becerro con una estrella en la frente.
Mando repartir nombramientos y ayudas entre los adulantes que me saludan agitando sus sombreros desde lejos, al pie del apamate.
Ordeno que me lean la lista de las delaciones, en donde mis hijos, mi hermano y mi primo se acusan mutuamente de planes para asesinarme.
Autorizo al arzobispo a que venga a entregarme el escapulario bendito por el papa y la poción de pomarrosas para mi vejiga.
Mando al Consejo de Ministros que otorgue a mi compañía la, concesión petrolera que necesita para revendérsela a los ingleses.
Ordeno al señor Amadeo que me venda sus hatos para completar el negocio del monopolio de la carne.
Autorizo al escritor Macedonio Catalán a que me entregue los regalos que trae de Europa, mientras vigilo la anidada de las cluecas, la tusa de los gallos de pelea, la capada de los cochinos.
Mando a la comisión de las compañías de los gringos que redacte las leyes del país sobre la materia de minas y de petróleo.
Ordeno a Eloy que cuelgue de las bolas a los oficiales que no quieren delatar a los conjurados.
Autorizo que suelten a los estudiantes que protestaron, vista la carta de su dirigente donde dice que el festejo no tenía carácter político, que las manifestaciones carnavalescas no iban contra el gobierno.
Mando que entreguen unas casas a las últimas queridas que me han parido muchachos.
Ordeno al General Apolonio Iturbe que salga a combatir a los malos hijos de la patria que han invadido en un vapor fletado, y dispongo que no le envíen el parque ofrecido hasta que no haya muerto en combate.
Autorizo otra recluta de voluntarios para que los manden amarrados a trabajar en mis hatos.
Mando los sueldos y las raciones del engorde de los mautes, de los espías, de los generales, de los mulos, de los embajadores, de los bueyes, de los senadores, de los perros de cacería, de los sabios.
Ordeno que la ceniza del tabaco y la esperma de la vela y la clara de huevo en la botella me traigan los presagios de la vida eterna, del poder irresistible, de la riqueza incontable.
Después de la cena, autorizo la lluvia.
Desde la ventana contemplo los luceros y ordeno la caída de los que no me gustan.
Permito la noche sin sueño por la hinchazón de la vejiga y la tirria de este país de muérganos en donde todos me obedecen por interés o por miedo.
Ordeno que amanezca y que los carros de la comitiva se dirijan a la hacienda donde se retiró el compadre Celestino Núñez Luque, mi lugarteniente que decidió a puro machete la primera batalla cuando tiramos la invasión por los páramos.
Bajo la acacia sin hojas el Celestino me dice que no me visitaba hace veinte años, de coraje de que vayan a pensar que es por pedir algo.
En el gallinero lleno de aves muertas de moquillo el Celestino me justifica que yo haya tumbado al Invicto Siempre Vencedor Jamás Vencido, de la rabia de que me hubiera hecho capar un gato de la Primera Dama cuando Celestino no lo quiso hacer y prefirió venir a pudrirse en su hacienda.
En la mesa rota bajo el comedor con el techo caído, Celestino no deja que Eloy pruebe la pizca y el mojo, diciéndome: Vusté sabe que yo sólo mato de frente.
En los campos abandonados por la crisis del café, le ofrezco un Ministerio y él me ofrece un cargo de mayordomo.
En los chinchorros de la galería arruinada nos estamos horas sin decir nada mirando las iguanas que pasan por los corredores abandonados y los gatos que olisquean las sobras, y sé que he encontrado al único hombre del país que no puedo asustar ni comprar.
Ordeno que la luna tarde varios años en salir para retardar el maullido de los gatos y para sentir que dura bastante este momento de tener cerca un igual: un amigo.
Dispongo que caiga la oscuridad y al irme a acostar, Mando: Eloy, antes de que amanezca, me afusila al compadre.

miércoles, 25 de julio de 2007

cumpleaños de Bolívar

Ayer fue el cumple de Bolívar, o como me comentó un pana recién llegado de Luisiana “The Saimon Dólar birdei”. Esto último no me lo crean y olvídenlo, plis. Como es el aniversario del natalicio todos hablan maravillas de él y uno tiende a creer que nadie ha hablado mal nunca de Bolívar, que a Bolívar se le amaba o se le admiraba. Como de Sucre no se habla ni bien ni mal, ni en el natalicio ni en el muertelicio, uno puede creer lo mismo. El otro día recomendé el libro de Rumazo de Sucre (son dos personas) y, qué casualidad, en él hay un documento muy arrecho donde le ponen el acento a la i de Bolívar y casi le ponen diéresis a la u de Sucre. En este pequeño fragmento hay una pequeña demostración, pa que no se me aburra la gente, de lo ladilla que se pone Rumazo a veces.
Para ponerme ladilla yo antes que Rumazo, comentaré alguna güevonaíta bien traída por los pelos, que es la arrechera que me da cuando empiezan los escuálidos a comparar a Chávez con Bolívar. Marditosesos, no les diera una diarrea. Fíjense que si cambiamos los nombres del artículo citado y donde va Bolívar ponemos Chávez y donde dice Sucre ponemos el nombre de mi unigénito, tenemos una noticia de El Nazional en dos siglos exactos después, el 1º de junio del 2030, claro que al chamo no me lo joden así en el mundo de los celulares y los internetes.
Desde aquí le enviamos al camarada Bolívar un sapo verde tuyú y una ay qué noche tan preciosa. Con un día de retraso en la fecha, pero Bolívar sabrá perdonármelo.
«Esa noche debieron de dormir los viajeros en el pueblecillo de Mercaderes, pobre, de casas pintadas de un blanco ya sucio. Era el primero de junio. Una fecha histórica, palpitante. Porque en aquella fecha, muy lejos, en Bogotá, el periódico El Demócrata (Número 3. del martes 1 de junio de 1830) anunció concretamente el crimen y hasta señaló al criminal. Lo hizo para dar la noticia a tiempo a quienes la esperaban y para producir el desconcierto en los demás. Era un golpe político. El artículo decía: “Acabamos de saber, con asombro, por cartas que hemos recibido por el correo del Sur, que el general A. José de Sucre ha salido de Bogotá (1), ejecutando fielmente las órdenes de su amo, cuando no para elevarlo otra vez, a lo menos para su propia exaltación sobre las ruinas de nuestro Gobierno. Antes de salir del departamento de Cundinamarca empieza a manchar su huella con ese rumor pestífero, corrompido y ponzoñoso de la disociación ... Bien conocíamos su desenfrenada ambición, después de haberle visto gobernar a Bolivia con poder inviolable; y bien previmos el objeto de su marcha acelerada, cuando dijimos en nuestro número anterior, hablando de las últimas perfidias de Bolívar, que éste había movido todos los resortes para revolucionar el sur de la República ... Va haciendo alarde de su profundo saber. Se lisonjea de observar una política doble y deslumbradora. Afirma que los liberales y pueblo de Bogotá es lo más risible, lo más ridículo que ha visto. En fin, osa decir, denunciando sus aleves intentos, que si todos los pueblos son así, está seguro de cantar victoria en todos ellos ... Se burla de que se piense en la restauración del orden, y manifiesta su conato, su decisión de separar los pueblos del Sur ... Él tiene razón cuando dice que en vano se procura restablecer el orden; él está al cabo de todos los planes para insurreccionar las tropas; él mismo es un agente de la intriga ... Ya empiezan a germinar las consecuencias de no haberse permitido al pueblo el 7 del corriente amarrar a todos los factores descubiertos y ocultos del motín, que dio ocasión a la alarma de aquel día, para juzgarlos y castigarlos, probados que hubiesen sido sus crímenes ... Los pueblos del interior, que sirven obedientes al Gobierno y sin peligro, no tendrían motivo de armarse; pero, afortunadamente, se levantan batalladores con que auxiliar, si fuere preciso, a nuestros compatriotas del Sur, bien oprimidos aún por el general Flores. Las cartas del Sur aseguran también que ya este general marchaba sobre la provincia de Pasto para atacarla; pero el valeroso general José María Obando, amigo y sostenedor firme del Gobierno y de la libertad, corría igualmente al encuentro de aquel caudillo y en auxilio de los invencibles pastusos. Puede ser que Obando haga con Sucre lo que no hicimos con Bolívar...” ¿Obando solamente?
Esto se publicaba en Bogotá, tres días antes del crimen.»
(1) Es ingenuo estampar que no se supo en Bogotá el viaje de personaje de tanta monta. ¡Sus amigos, sobre todo sus enemigos, le seguían, y muy de cerca! Era entonces Bogotá una ciudad pequeña, de unos cuarenta mil habitantes, donde todo se averiguaba y todo se sabía sin demora.

sábado, 21 de julio de 2007

Marditos Proyectos


Al chamo le ponen en el colegio un proyecto. El que no sepa lo que es un proyecto es porque no tiene chamos en edad escolar o los tiene en el preescolar. Los segundos que vayan preparando, como se dice vulgarmente, ese culo. Los proyectos no tienen horario ni tema en el calendario, así que a un chamo de primer grado lo pueden mandar a investigar sobre algas marinas, como me pasó el año pasao. En ese entonces me hice más experto en el tema que yaq custó, lenín parra y nica cifuentes juntos. No crean que le hago las tareas al chamo, es bien conocido que no hago ni las mías, lo que pasa es que en los proyectos ponen a trabajar a los padres también. Este año el tema fue “Los Próceres de la Patria” y al chamo le tocó el muy controversial general Páez.
Nada, tuve que obviar la parte mala de Páez y decirle al chamo que fue un héroe, un prócer y hasta presidente de la república. A otro chamo del salón le tocó Sucre y su proyecto incluía la muerte del Mariscal. Al mío le dieron un papel secundario aunque fundamental: el de uno de los asesinos. El carajito, apenas me informó de su nuevo papel me hizo la siguiente pregunta, algo coñoemadrona por cierto, ¿papi, cómo se llamaban los que mataron a Sucre?
Levanté la vista, respiré profundo, la palabra “no sé” se hizo en mi boca.
El que tenga hijos sabe que los carajitos le creen a uno lo que sea: que si el niño Jesús, que si la cigüeña… además creen que uno es la pepa er queso, que lo sabe todo así que un “no sé” pone en juego todo el prestigio construido a fuerza de los mojones anteriores que uno le ha clavao al chamo. Por otro lado los coñitos idealizan al padre y creen que uno le puede dar clases de historia a Salcedo Bastardo. Así que le dije que no sabía pero que inmediatamente lo investigaría.
Hace algún tiempo estaba leyendo una biografía de Sucre escrita por Rumazo González. La dejé botada casi al final porque el coñoemadre (Rumazo González) se pone a veces muy aburrido o demasiado lírico. Como un rayo, busqué el libro, intitulado “Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho” y fui directamente al grano, es decir, a la parte del libro donde muere Sucre y saber por fin el nombre de ese escuálido de mierda que lo asesinó.
La arrechera que cogí fue de antología. Me enteré de cosas muy feas, como el precio que se pagó a los autores materiales: 40 pesos. Cualquier parecido con lo de Judas no es intencional. El mardito mayor, el que urdió todita la trama, de apellido Flores, yace en la catedral de Quito ¡al lado mismo de Sucre! En conociendo este detalle me sumé a las filas de los que reclaman la expatriación de los restos de Sucre, pero si sacan los der mardito Flores de mierda ese, salto la talanquera of new pal lado en que estaba antes. Otro coño e su madre que estaba metido hasta las orejas fue un remardito llamado José María Obando. Su carrera se hizo interesante después del asesinato: pocos meses después del crimen es ¡Ministro de Guerra! En el 39 cae preso en Popayán para ser juzgado por lo de Berruecos, el 40 se alza (el mardito era general) y huye a Perú. En el 49 un decreto de indulto le permite regresar a Colombia, ahí es: gobernador de Cartagena, presidente de la cámara de diputados. En el 53 es presidente de la república y al año lo sacan, total, en el 61, treinta años después del crimen, baja al infierno el trimardito de Obando. Lo matan “alanceado, presentando una cortada profunda en la nariz, y cinco heridas mortales de lanza, de las cuales una lo atravesó, interesándole un pulmón y el hígado”. Otro implicado, Sarria, es coronel antes de lo de Sucre y después de, llega a General. No sigo, es que me da mucha arrechera.
Ese libro, y ahora me pongo pedagógico, hay que leerlo obligatoriamente. En mi caso particular (a verga, ni que fuera un libro de autoayuda) hice un verguero de analogías históricas. No sólo con lo de Judas. Me acordé del Che y de cómo lo jodieron también en Bolivia, en el país de Sucre. O lo de los muertos en Yumare. O de la rata pelúa de López Sisco asesorando al cabeza de machete del Manuelbu Rosales y ahora escondío en el paisito de mierda ése que lo oculta. Los francotiradores de Peña el 11 de abril matando inocentes… no joda, me volví a arrechar. Leed ese libro, hijos míos, y cuando se ponga pajúo saltad el párrafo y continuad su lectura hasta la última letra. Es que la vida de Sucre también recuerda a la vida del Che, sus actos de perdón con los derrotados, que eran las mismas personas que antes le mataron a casi toda su familia, verga, no pueden recordar sino a Cristo. Para terminar ya, pensando güevonadas de Sucre y tal, se me ocurrió que al discurso de Fidel sobre el Che, ese que en esta humilde página está dedicado a “los chavistas”, uno le cambia los nombres por el de Sucre y vemos que el hombre nuevo es el mismo siempre, cuando Sucre, cuando el Che y ahoritica mismo.
“Si queremos expresar cómo aspiramos que sean nuestros combatientes revolucionarios, nuestros militantes, nuestros hombres, debemos decir sin vacilación de ninguna índole: ¡que sean como Sucre! Si queremos expresar cómo queremos que sean los hombres de las futuras generaciones, debemos decir: ¡que sean como Sucre! Si queremos decir cómo deseamos que se eduquen nuestros niños, debemos decir sin vacilación: ¡queremos que se eduquen en el espíritu de Sucre! Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece al futuro, ¡de corazón digo que ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación, ese modelo es Sucre! Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡queremos que sean como Sucre!”
Para cagarla al final, me acuerdo de la Misión Sucre, que la llaman la Misión Sufre y parece dirigida por el camarada José María Obando encarnado una vez ya en el tarúpido ministrico Moncada
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sábado, 7 de julio de 2007

La fe llueve montañas

Uno, que es bolivariano y se las tira de intelectualoso, debe leer e investigar lo que es la ideología bolivariana. Pero dónde, si Bolívar no escribió más que proclamas y discursos, amén de sus cartas. Me parece, de todas formas, que en esos materiales hay poco que sacar para plantearse una ideología, una teoría. Así que ni corto ni perezoso me puse a leer los carajos que Bolívar leyó. Que si Rousseau, que si Voltaire… en un libro de Voltaire (no sé por qué coño no los escriben Rusó y Volter) llamado “Diccionario Filosófico” me encontré con la definición de “fe”. Me interesó por lo del terremoto de 1810, lo de “si la naturaleza se opone…” y las relaciones Bolívar-Iglesia. La definición me parece arrechísima y creo que el padre Vidal, en vez de andar haciendo programas malos y trillados, debería explicar un poco en qué anda la iglesia católica con respecto a la fe, por ejemplo. Os dejo con el camarada Volter, el mismo de la canción aquella de “Y Volter, Volter, Volter a tus brazos otra vez, yo sé perder, yo sé perder, quiero Volter, Volter, Volter”.

FE. Un día el príncipe Pico de la Mirandola encontró al papa Alejandro VI en casa de la cortesana Emilia, mientras que Lucrecia, hija del padre santo, estaba de parto, y cuando se dudaba en Roma si el niño era del papa o de su hijo el duque de Valentinois, o del marido de Lucrecia, Alfonso de Aragón, que pasaba por impotente. La conversación empezó ya llena de gracia. El cardenal Bembo refiere una parte de ella. “Mi querido Pico, dijo el papa, ¿a quién crees tú padre de mi nieto?”-Yo creo que vuestro yerno, respondió Pico. -¡Hombre! ¿Cómo puedes creer semejante tontería? -La creo por obra de la fe. -¡Pero no sabes perfectamente que un impotente no hace hijos? -La fe consiste, respondió Pico, en creer las cosas precisamente porque son imposibles: sin contar que el honor de vuestra casa exige que el hijo de Lucrecia no pase por ser el fruto de un incesto. Vos me hacéis creer, por lo demás, en misterios más incomprensibles. ¿No es preciso que esté convencido de que una serpiente ha hablado, que desde entonces, todos los hombres fueron condenados, que la burra de Balaam habló y muy elocuentemente, y que los muros de Jericó cayeron al son de unas trompetas?” Pico enfiló seguidamente toda una serie de kiries a propósito de las muchas cosas admirables que creía. Alejandro se desplomó sobre un sofá a fuerza de reír. “Yo creo todo eso como vosotros, dijo cuando pudo hablar, pues sé perfectamente que no puedo ser salvado sino por la fe y que no lo seré por mis obras. -¡Ah, padre santo!, replicó Pico, vos no tenéis necesidad ni de obras ni de fe. Eso es preciso sólo para los pobres profanos como nosotros; pero vos, que sois vice-Dios, vos podéis creer y hacer cuanto os plazca. Vos tenéis las llaves del Cielo; y, sin duda, san Pedro no os dará con la puerta en las narices. En cuanto a mí, os aseguro que tendré necesidad de una poderosa protección si, no siendo sino un pobre príncipe, me hubiese acostado con mi hija y si me hubiese servido del estilete y de la cantarela (615) tan frecuentemente como Vuestra Santidad.” Alejandro VI entendía de bromas: “Hablemos en serio, dijo al príncipe de la Mirandola. Dime, ¿qué mérito se puede tener por decir a Dios que se está persuadido de cosas de las que, en efecto, no hay medio de estar persuadido? ¿Qué satisfacción podría causar esto a Dios? Entre nosotros, creer lo imposible de creer, es mentir.” Pico de la Mirandola hizo un gran gesto marcando una cruz, exclamando: “¡Por Dios paternal, Santidad! Creo que no sois cristiano. -No, a fe mía, dijo el papa. -Me lo imaginaba”, acabó Pico de la Mirandola.

(615) Del puñal y del veneno. «Cantarela», diminutivo de «cántara» (de kantaros, copa).

martes, 19 de junio de 2007

Di Puta Dos

Yo era de los que creía que lo había visto todo, pero Panorama se ha encargado durante años de mal periodismo de demostrarme lo contrario. Preguntas más o menos buenas que no se profundizan; le creen descaradamente al entrevistado cualquier incoherencia y no repreguntan. Lo último que me hizo ver que no lo he visto todo fue lo que escanié y presento a continuación:



Roberto Hernández no es un salserín ni cuida carros en Fein Café ni embolsa comida en Enne. El coñoemadre es diputado, nada menos. Es de los que dice “lo que Chávez quiso decir fue que…” como si Chávez no hablara claro o utilizara un lenguaje críptico. Se limita a decir que gana poco, pero ni de verga aclara de cuánto es cada sueldo ni cuántos sueldos al año gana (vacaciones, aguinaldos, bonos, etc.) ni lo de los beneficios de la caja de ahorros de los diputados. Mucho menos va a hablar de viáticos, merecidos y enmarcados dentro de la ley, eso sí. Si ese coño es chavista, porque lo es… él mismo lo declara y afirma. Habrá que preguntarse qué es ser chavista y me lo preguntaré en otra oportunidad, ahora sigo con este mardito. Es una falta de respeto, una afrenta y una coñoemadrada suprema que un carajo con un sueldo así diga eso en un país donde la mayoría gana menos que él y no ha podido acumular ni amasar una fortuna. Dígame los desempleados, cómo coño un mardito le va a decir a todos los desempleados del país (que somos un verguero, no se crean) que “su sueldo, en comparación con otros diputados es bastante bajo”. Para salir de este mamagüevo terminaré recordando que un salserín trabaja muchísimo más que él y su trabajo es mil veces más útil a la sociedad, aunque gane menos, que el de todos los diputados juntos; eso es una verga; la otra es que venga un mardito a decir la mentira más cachúa en el periódico de la revolución.

Lo de Mario Isea es realmente grotesco. Como si nadie lo conociera. Nadie sabe dónde vive, una humilde vivienda con piso e tierra. Bueno, la verdad es que nadie lo conoce, me refiero ahora al Mario que Mario mesmo describe. Qué falta de inmodestia, como diría mi compadre Daniel Red. Fijaos que el muy canallo no dice ni la marca ni el año del carro: un carro viejo puede ser un Bugatti del 70. Yo (la vida es muy mardita, que se los digo) estudié con una hija de él. Por supuesto que no diré el nombre, se trata de una dama. La descendiente del diputado era, cuando estudiaba, tremenda sifrina. Coincidimos en LUZ, así que naturalmente era escualidísima. Nunca he ocultado mi chavismo recalcitrante y extremo, así que simplemente estudiamos juntos, nunca fuimos amigos ni hicimos un trabajo juntos ni nada de eso. Nos conocíamos de vista. Mucho tiempo después, hubo un choque fortísimo en la esquina de mi casa. Había chocado esta niña. No sé quién tenía la razón porque era en un semáforo. Lo cierto es que la chica no se bajó del carro (un carro nuevo, por cierto, si bien no era un carro de lujo, estaba virguito) hasta que alguien (un enviado de papi) llegó y la cuestión se arregló como en la cuarta república, ustedes saben, influencias, levantaron el choque rapidito, llegaron como veinte patrullas… nada que ver con lo que dice el diputado. Después me la consigo, ultrachavista, con un cargote en PDVSA. Ahí sí me dije, de tal palo tal astilla. Otra cosa, ya pa terminar, es que pensando en aquello de alábate pato que mañana te mato: con esa autoexégesis laudatoria Mario logra despertar en la gente cierta arrecherita que será usada contra él en el PSUV, donde estaremos de tú a tú (o de vos a vos por estos lados) y donde Chávez no quiere ver las mismas caras descaradas. Es posible que no se entienda por qué hablo más de la hija que del padre. Lo explico: la persona que describe Mario no puede haber criado a esa niña o no le inculcó ningún valor de los que le sobran. Por eso, nada más.
Para terminar con Mario, el coño ese no aclara ni detalla a qué se refiere con “siempre he gastado buena parte de mi salario en el movimiento y en la lucha social”. Yo, con mi natural odiosidad me pregunto: qué porcentaje de un salario es “buena parte” de él ¿el 30%? ¿El 50%? ¿A qué se refiere con el “movimiento”? ¿Siempre significa desde su primer salario? Mario, cuando nos veamos en el PSUV, segurito que alguien te lo va a preguntar. Y no voy a ser yo.

sábado, 16 de junio de 2007

Poesía para todos

Hay cosas de uno que es mejor no decirlas. En mi caso, he declarado en varias oportunidades y en diferentes lugares que no me gusta la poesía. Cada vez que lo hago (cada vez menos, prefiero morir callao) surge un silencio incómodo, las miradas de los presentes se posan sobre mí: unos con odio y otros con lástima, se escuchan como lamentos y movimientos de cabeza desaprobatorios. Me parece que es mejor decir que se le tiene arrechera a la madre al aparentemente inofensivo “no, es que a mí no me gusta la poesía”. Franco, mi hermano querido del alma, llegó a decir como para protegerme de mis mismas declaraciones, que eso no podía ser posible, que una persona con mis características intelectuales (sic!!!) tenía a juro que leer mucha poesía, ergo (según él) yo leo mucha poesía y además me gusta, lo que pasa es que como uno es un odioso y mardito dice eso puro por joder. Pero no… no le hagan caso a Franco, los que lo han oído, digo.
Por eso, aprovecho todas las ventajas que ofrece tener un blog en cuanto a la libertad de expresión y declaro que no me gusta la poesía, me parece una gran pérdida de tiempo. Otra cosa que me molesta y me desagrada de la poesía, es que cualquiera se cree capaz de hacerla por lo fácil que es. Si uno se pone buscar todos lo libros de poesía publicados en este país antes de Chávez, cuando no se publicaba un coño, no termina de encontrarlos todos. Si les hacemos una prueba de calidad, nos daríamos cuenta de que fueron publicados por alguna razón que nada tiene que ver con el arte o con la belleza. Generalmente es un pana que tiene acceso a una editorial o a un “fondo editorial” y lo único que encuentra pa publicar es a un coño que le dicen “El Poeta”. La verga es tan jodida en esos fondos poético-editorial que no aplican la operación colchón. Es posible que haya influido la cantidad de poetisas feas que hay y la ausencia de poetisas de complexión poética.
Hay algunos poemas que me gustan, no se crean; hay algunos poetas que idolatro también, pero lo que es la poesía, verga, me cuesta tanto leerla, tantísimo digerirla y tantitísimo entenderla que no sería incapaz de leerme un libro entero de poesía, a menos que sea de Ernesto Cardenal o de León de Greiff.
Les presento, de todas formas, uno de esos poemas que todavía no me explico por qué coño no lo escribí yo.

Poemo (1995)*

De Jesús Lizano


Me asomé a la balcona
y contemplé la ciela
poblada por los estrellos:
Sentí fría en mi caro
me froté los monos
y me puse la abriga
y pensé: qué ideo,
qué ideo tan negro.
Diosa mía, exclamé:
qué oscuro es el nocho
y qué solo mi almo
perdido entre las vientas
y entre las fuegas,
entre los rejos.
El vido nos traiciona,
mi cabezo se pierde,
qué triste el aventuro
de vivir. Y estuve a punto
de tirarme a la vacía ...
Qué poemo.
Y con lágrimos en las ojas
me metí en el camo.
A ver, pensé, si las sueñas
o los fantasmos
me centran la pensamienta
y olvido que la munda
no es como la vemos
y que todo es un farso
y que el vido es el muerto,
un tragedio.
Tras toda, nado.
Vivir. Morir:
qué mierdo.


*Dedicado a quienes se empeñan en hacer literatura de género.

domingo, 10 de junio de 2007

muralismo monocromático y monotemático




Frente al palacio de justicia, en Delicias, había un mural bien bonito sobre un tema bien feo: el capitalismo. En el mural ese, había el rostro de una niña harapienta y despeinada llevándose un mendrugo a la boca, al lado estaba una sentencia y una pregunta: “Diariamente mueren 30.000 niños de hambre en el mundo por culpa del capitalismo ¿Quién dijo que el capitalismo era bello?”. La cifra me pareció exagerada pero posible. Ese mural, bien hecho en aerógrafo, desapareció. En una oportunidad el magnate de la comunicación alternativa, Oscar Sotillo, de visita en Maracaibo, me comentó que esos murales los hacían los muchachos del Frente Francisco de Miranda. También me dijo que habían recibido consulting y asesoramiento de parte de La Mancha, reconocido emporio comunicacional. No salgo de mi asombro, pero no fue Manuel Rosales el Divino quien ordenó su liquidación. Meto las manos al fuego en este caso por su Excelencia, nojoda.
Hace un tiempo andaba por esos lados, apurado y sin la cámara. Es como si no hubiese estado por ahí, lo reconozco, pero mi testimonio está intacto. Vi entonces a Uribe y a un carajo que se llama Fernando y que es también “artesano”, fondeando la pared donde ya NO estaba el mural. Deseé que el mural fuera un paredón y poner a esos dos individuos en él. Nada, tuve que seguir mi camino y jurar que volvería a vengar el mural.







En la ciudad hay unos artesanos que en realidad son revendedores de artesanía o buhoneros, no saben hacer nada con las manos los usurpadores. Tampoco se les ve muy interesados en aprender algo. Su supuesta solidaridad gremial se acaba el día en que hay que repartir espacios para poner los paños con las baratijas made in china. Se han sacado hasta armas blancas para defender o quitar un espacio en un lugar público.
Hablaré de Uribe, no tengo otra opción, puesto que fue al que vi, así que me ensañaré lo más que pueda: sólo diré que una vez lo acusaron de ser espía, infiltrado o agente del gobernador. Nunca me creí ese cuento, el góber Manuel no es tan bruto. Pero de que es un agente, lo es. El coño ese es El Agente Naranja. ¿Se acuerdan de Vietnam?
No tengo foticos de antes del desastre uribiano, sólo comparable al de su tocayo en Colombia, pero quedan vestigios de lo que había antes: una cara de Miranda, un hombre a caballo y una estrella. Lo que pintaron esos coños, que además está inconcluso y parece que se va a quedar así, da lástima por lo feo, antiestético y el pobre contenido y uso del idioma. La mediocridad más provincial frente a los tribunales. Los que tiene el góber en la misma pared no se queda atrás. No acentúan nunca tampoco, pero el mensaje es más profundo que en el caso de los artesanos.



Hay otros murales (están por toda la ciudad) donde la muy Ilustre Gobernación se arroga la organización y el patrocinio de la copamérica. Otra prueba más del indiscutible carisma de Guaky. La bandera no tiene 8 estrellas, pareciera que tuviera 6, pero a los lados del balón blanco hay media estrella, lo que suman las 7 estrellas de la bandera del país de la gobernación.


Para terminar un clamor de justicia sincero dentro de todo el peo que hay por rctv. El problema de la gente es que no van a ver quién quiere ser millonario con el pavoso del eladio. Que si la libertad de expresión, que si el espacio radioeléctrico... ése tampoco es el problema de marcel, su problema es político, pero personal. Si aquello de vox populi vox dei es cierto, dios es tremendo novelero.

Rosales no ha muerto, es un montaje

Casi soy víctima de informaciones mal intencionadas y publico que Manuel Rosales había muerto. Me llegaron unas fotos de un cadáver que a simple vista es el de Manuel Rosales. Comparten casi todas las características prosopográficas. Estudié con detenimiento las fotos y me di cuenta que el cadáver, a pesar de todo, no era el de nuestro ilustre gobernador. Aclaro que no le deseo la muerte a nadie, pero la noticia de esta supuesta muerte me alegró que jode.




sábado, 9 de junio de 2007

Los celulares

El idioma oficial de la república bolivariana es, según la constitución vigente, el castellano. En la IV república era así también. La V le da también derechos a los idiomas autóctonos, su artículo 9 es más claro que el relámpago der Cataumbo “El idioma oficial es el castellano. Los idiomas indígenas también son de uso oficial para los pueblos indígenas y deben ser respetados en todo el territorio de la República, por constituir patrimonio cultural de la Nación y de la humanidad”. Propongo que en la próxima discusión de reforma constitucional se proponga la eliminación de este artículo. Los que saben de derecho advierten que es mejor eliminar las leyes que no se cumpla antes que permitir que se incumplan.
Las multinacionales de celulares se limpian sus respectivos teclados con ese artículo, con sus deberes. A la hora de exigir derechos hay que verlos. Dígame cuando el subscriptor no cumple con sus deberes, muchacho, eso te cortan la línea diuna, despuecito no te dejan recibir llamadas ni mensajes. A la final, el telefonito te sale más caro que, como decía mi papá mirándome a los ojos, un hijo bobo.
Incumplen con el artículo 9, no porque usen palabras gringas en vez de castellanas o en idiomas indígenas. Eso es problema de ellos. El problema mío es que no me dejan enviar mensajes en castellano. En pleno siglo XXI me endosan los mismos problemas que se le presentaron al joven Miguel Otero Silva, cuando no tenían “ñ” en las imprentas de El Nacional y tenía que escribir sobre una nina bisona. Tengo que renunciar a la calidez y la confianza de un “coñoemadre” escrito a un amigo por un frío y balurdo “conoemadre”. Cualquier estudiante de 2º grado sabe que la ñ forma parte del alfabeto del idioma español, cualquiera que haya llegado hasta aquí sabe lo que dice el artículo 9. Ergo, los de los celulares violan la constitución.
Con los acentos es otro peo. Ellos creen que es lo mismo límite, limite y limité o tráfico, trafico y traficó se escribe igual. ¿Habrá alguien que les pare el macho a esos conosdemadre? No sé, pero la impresión que me ha dado después de consultar a algunos abogados es que no. Los profesionales del derecho dicen que sí, que tengo razón, pero que eso es un peo muy arrecho y costoso. Ajá, insisto ingenuo, ¿y si pedimos un amparo constitucional? La respuesta siempre termina con un “llamame el martes” y todo queda así.
Vamos a ver si la CANTV, dueña de movilnet y recuperada para todos desde no hace mucho, cumple con el artículo 9. En un futuro no muy lejano, de ser así, aparecerán aes y ees con diéresis, íes con ganchito y hasta oes con techito, que me parece, se utilizan en un montón de idiomas indígenas que ya cuentan con grafías.
Mientras tanto lo que me queda es mandar conosemadrazos mentales a esos guevones.

la ubre está en la calle!!!...16

El otro día los estudiantes de la ubre trancaron, casi nada, la intersección de la avenida 16 con circunvalación 2. Una súbita alegría inundó mi ser (otro lugar común así y me pego un tiro) y aquella canción que vivan los estudiantes jardín de nuestra alegría le hizo fondo musical a la súbita alegría aquella. Con esperanza recordé las gloriosas y parisinas jornadas de mayo del 68, vi al comandante, cual Degol, negociando con la FCU de tú a tú (y de vos a tú con los muchachos de LUZ), pero qué va, todo era una mentira. Lo descubrí cuando supe el porqué de tan sangrientas protestas: la marisquera de rctv. Yo juraba que era por el injusto encarcelamiento de Paris Hilton. Gracias a Jehová, Dios de los ejércitos, se hizo justicia y fue excarcelada. Belcebú, que no descansa, hizo que la balanza de la justicia se inclinara por la ignominia y regresó a prisión. ¡Temis, (en griego Θεμις) cuántos delitos se comenten en tu nombre!
En la ubre hay una televisora cuya concesión no está en discusión. Los bachilleres que allí estudian no tienen ni un programa en urbetv desde el cual, digamos, protestar por el injusto cierre. Tampoco tenían un espacio en la difunta rctv. Que un bachiller reconozca que ve (o veía, vamos a ser exactos) rctv lo debería dejar muy mal parado en el mundo académico y profesional. Pero esa es otra historia.
Los muchachos, entonces, cambiaron importadas fragancias por vulgar vinagre. Sus cuidadas por profesionales en la materia uñas, se vieron agredidas por el contacto con salvajes piedras y pesadas cabillas. Daba risa verlos encapuchados con franelas de marca y con unos relojotes de los bien caros. Todo en nombre de la libertad de expresión…
Llegó el viernes y la tranca continuaba. Tenían aislada la plaza de toros y allí cobran los salserines. Recordemos que hay gente cuyo salario se cancela de forma semanal, es decir, el jueves lo que están es mamandini y el viernes piden prestao pal pasaje. Los bachilleres que estudian administración de empresas y esas vainas como que no sabían eso y les impidieron el paso a la plaza de toros, lugar donde reciben su paga los verdaderos autores de la limpieza de la ciudad (me da una arrechera enorme oír que alguien diga “dimartino puede ser lo que vos queráis, pero tiene a Maracaibo limpiecito”, cuando uno al que ve llevando verga y sol es a los salserines. Ya dejo a los salserines en paz, pero juro que escribiré sobre ellos en estas mismas páginas próximamente). La que se formó fue de antología. Aquellos gallardos estudiantes, aquellas aves que no se asustan de animal ni policía, no digo se asustaron, se cagaron ante la presencia de furiosos salserines que exigían sus derechos más básicos. Eso fue piedra, botella y palo de lao y lao. Hubo algunos heridos leves, disparos desde la urbe y lo más grave: 7 carros apedriaos.
La verga parecía haberse calmado, hubo hasta reuniones con su majestad Yan Carlo I. Las reuniones incluyeron a los salserines, detalle casi increíble de la Corporación. Lo cierto es que todo quedó en lo de siempre: los escuálidos volvieron a despertar en mí sentimientos muy bajos. Me dieron lástima. Eso creía yo.
Después de eso, los representantes del movimiento estudiantil organizado de la ubre salieron a la calle e incendiaron el módulo policial de polimaracaibo y uno de los hermosos balones de la copamérica. La segunda acción estuvo muy bien coordinada y fue preparada con antelación. Resulta que el balón está encima de la pasarela que hay ahí y la distancia que separa ese punto de la calle es como de cinco leguas. Lo cierto es que los escuálidos del carajo esos al quemar una caseta policial de polimaracaibo y el balón del coño ese despertaron en mí un sentimiento más bajo que la lástima. Me dieron envidia. Marditosesos.

viernes, 8 de junio de 2007

los pájaros de la copamérica

A nuestro alcalde le han caído a verga sin piedad, porque supuestamente está gastando cantidades astronómicas en publicidad de la copamérica. Hasta el lacónico Mr. Gobernéitor ha dicho, con su tradicional cara dura (pero más duro fue el acné que literalmente se atrincheró en ella) que se trataba de un “gasto oxeno de recursos en autopromocionarse”. La verdad sea dicha, se ha pasao un poco de maraca en su megalomanía y narcisismo Llobani Villalobos. Le ha (im)puesto gigantografías a cuanto quiosco, agencia de lotería o pegaíto se ha encontrao. Y lo que son feas es verga. Aparece el papachongo de Llan Carlo junto al simpático Guaky, mascota oficial y pavosa de la copamérica. Los de la Corporación (así se llama la alcaldía para sus allegados), como para justificar a ese par de pájaros le agrega a Chávez alguna que otra vez. El conjunto no puede ser más desigual: un águila en compañía de un guacamayo y un pájaro guarandol. Sólo un escuálido pudo meter a Chávez en ese plumero. Porque el señor alcalde pertenece al ala escuálida del chavismo sin Chávez moderado.
La calle que pasa frente a la casa donde vive mi hijo mayor iba a ser asfaltada por el alcalde. Qué molleja de oportunidad: ver al alcalde con su casco blanco y sus guantes (el mismo look que usó cuando la explosión de Las Playitas, pero ahí tenía un casco de bomberos) echando asfalto. Yan Carlo no se apareció ninguno de los dos días que duró la asfaltada (duró tanto porque empezaron tarde, no porque le pusieran mucho esmero) y mi hijo y yo nos quedamos con las ganas de estrechar la mano del “Alcalde Obrero”, invitarlo a un merecido vaso de agua y de tomarnos unas foticos con él para la posteridad. La valla sí la pusieron (no publico la foto, no vaya a ser que alguno de mis enemigos quiera joder a mi hijo y lo ubique. Siempre pasa lo mismo: el coñito los rejode y me cogen más arrechera los marditos) y aunque no se presentó, todos dicen que esa calle “la asfaltó el alcarde”.
Tengo un pana que es muy jodedor y una vez me dijo que el burguésmaestre en cualquier momento asfaltaba el estacionamiento de un mercal y ponía su respectiva valla. El coñoemadre además de jodedor resultó profético.
Cierto día iba a que mis hermosas y abnegadas odontólogas (ojo, la foto que está allá abajote no es actual, no vayan a creer, esa sería la peor carta de presentación para tan capacitadas profesionales, lo que pasa es que esa es la que más le gusta a Carmen Bohórquez o por lo menos, es de la que más habla) cuando veo la valla. En ella el Dr. Hiang Carlo ¡anuncia la construcción del asfaltado y el rayado de un estacionamiento! No de un mercal, pero estacionamiento al fin.
Esa construcción anunciada de un asfaltado es literal y no tengo la menor idea de dónde la sacaron, porque que yo sepa se construyen casas, monumentos, puentes; pero el asfaltado, desde donde tengo memoria “se echa” o se “asfalta”. En las foticos está claro. Por cierto, sale mi sombra en el estacionamiento pero no fue intencional. Bueno, lo cierto y ya pa terminar, es que la bendita demarcación no la construyeron. Saqué mis cuentas y concluí que de verdad lo que hacía falta era la valla, qué bueno que asfaltaron y pa qué el rayado, si en la valla aparece “El Rayón”, “El Rayador” o “El Rayo”, con camisa morada y el puño sin anillos, no en alto, sino ofreciéndoselo al transeúnte que le pregunte por “La Vuelta”.
Lo bueno es que en esta valla no se le ocurrió meter al comandante y mucho menos, y por esto hay que dar gracias al altísimo, meter a Guaky.










lunes, 4 de junio de 2007

El Briyante



Uno de los primeros recuerdos que tengo tiene que ver con el parque Urdaneta. Cerca de él vivían mis abuelos paternos y mi padre, cuando estábamos de visita, me llevaba de la mano por él, antes incluso de que lo inauguraran. Me llamaba la atención que uno no se pudiera meter en las piscinitas de las que salían, potentes, fuentes disparando chorros de agua de colores. El parque, se entiende, siempre me pareció arrecho. Todavía tiene un anfiteatro, parques pa los chamos, banquitas pa hacer cebo… lo que todo parque que se respete debe tener. Había una estatua ecuestre de El Brillante, que fue mudada a todo galope pal otro lao del puente. Pero es que no respetaron ni el Monumento al Carro Chocao. Ahorita hay una estatua pedestre que de lejos parece una ampolleta parada sin aguja. En él había un cañón Schneider robado de Isla de Toas, que fue robado también de allí. Alrededor de 2.000 años de perdón y 3.000 de olvido
El otro día iba yo por las inmediaciones de dicho parque, cuando escuché inevitablemente un estruendo que provenían, como clamando venganza, de la piscina donde hay un puentecito y un ejemplar de manglar, que me parece es una especie protegida. Me acerqué raudo (es la única forma en que me acerco) y vi con estos ojos que se han de comer los gusanos dos camiones volteo, de los trimollejúos, ful de escombros. Gracias a los HDP esos y a HP pude tomar estas foticos. Del otro lado del parque, por la avenida Padilla, había una patrulla de la PM. Como siempre en ese sitio, la patrulla estaba prendida, con el aire a todo dar, el patrullero adentro haciendo una sopa de letras y debajo de una mata.








Er Pájaro Loco



En el parque La Marina había una obra del maestro Bellorín. Se llamaba “Al Vuelo”. Los maracuchos, que somos una cuerda e marditos, lo empezamos a llamar “el pájaro de Bellorín”, “el pájaro” y había uno que otro, más mardito que el promedio, que lo llamaba “el pájaro loco”. A mí, en lo personal, me gusta más la última denominación. El pájaro loco tuvo una corta vida trashumante. Estaba en la plaza Baralt, pero como los buhoneros, en una manifestación inequívoca de utilitarismo, colgaban sus baratijas y oropeles de ella la retiraron de ahí. Fue a dar al Paseo Ciencias, pero como lo estaban destruyendo la mudaron al parque La Marina. Esa fue su penúltima morada.
Un día, misteriosamente, desapareció.
Los responsables, como siempre cuando se trata de destruir el patrimonio, trabajan para la gobernación. Un ente llamado CORZUTUR se encargó de la desaparición. Iban a remodelar el estacionamiento, poner unas caminerías y unos postes de luz. El pájaro loco estaba fuera del área a intervenir. De todas formas lo sacaron sin llenar ningún tipo de formalidad y lo guardaron en un sitio que estaba desprotegido. El sitio, of course, ubicado en todo el medio de una guarida de recojelatas y chatarreros, donde pululan igualmente los jíbaros o detallistas de drogas y substancias ilícitas. A ellos les echaron, cosa rara, la culpa. Y no era para menos, el kilo de aluminio prensado, que es con el que estaba hecha la obra, se paga a 2.000 bolos.
El maestro Bellorín tuvo la amabilidad de enviarme las dimensiones aproximadas desde Francia. En ese país, donde lo conocen como “lo maestró Beyogán”, tiene un apartamentico y va cada cierto tiempo a enterarse de los últimos gritos de la moda y el arte. Estando allá, dándose su champucito de cultura, le tumbaron la obra. Así que lo que cogió el pobre fue una arrechera trasatlántica. Como siempre ocurre en estos casos, la vaina quedó así.
Me tomo el atrevimiento de publicar la carta que Bellorín me envió desde parís. Sé que fue de esa ciudad por las estampillas.
"Buenos dias :
Nora Castro Me pidió que por favor le enviase informacion sobre la escultura, de mi autoria, El Vuelo , desaparcida en Maracaibo recientemente.
esta pieza fue elaborada en los años 80,tiene alrrededor de 4 metros por 4 por 1 metro, ahora estoy fuera del pais y no puedo accesar a mis archivos para darle la fecha y las medidas exactas;fue realizada en hierro policromado y situada en el Paseo Ciencias en el Centro de la ciudad de Maracaibo, lugar de donde fue removida , para colocarla en el parque la Marina, lo cual no pudo hacerse porque la pieza desapareció por espacio de diez años, al encontrarla se restauró y se instaló en este espacio, Lamentablemente hoy desapareció,delante de la gente que remodela dicho parque, he leido en la prensa que fue robada y vendida como chatarra,no tengo mas que decirle por los momentos
Saludos
Francico Bellorin
"

viernes, 1 de junio de 2007

El secreto de Baralt y de Franco






¿Hará acaso falta que hable de Baralt? Sí, sí hace falta. Recordad que nadie es mofeta en su tierra y Fucho pasó poco tiempo de su vida en Maracaibo. Era lo que solían llamar un Bardo. Es nuestra city ese es un oficio que ya no se usa, imagínense que alguien le diga bardo a Blas Perozo o barda a Maribel Prieto. Verguero seguro. Bardo hubo aquí que jode, Yépez, Pérez, Hernández (los apellidos son más bien adocenados, pero sus nombres, ¡ah, sus nombres! descontando a José Ramón, cuyo apellido no es tan común, nos quedan Udón y Marcial. No conozco a nadie que se llame Udón… ¡bah, bardos!) pero desde que murió Hesnor, mártir que soportó a la pícnica y fea Marta Colomina en su lecho conyugal, no quedan ni pa remedio. Cuando muera Julito Jiménez (si es que muere algún día el malayo) no faltará el coño e madre que diga que era un bardo.
Vuelvo con Baralt, antes de que empiece a hablar de Nicanor Cifuentes Gómez. Resulta que a Baralt le erigieron una estatua en medio de la plaza Baralt, ¿casualidad o tráfico de influencias? Otro enigma histórico de Maracaibo. La estatua es pedestre. ¿por qué carajo no le erigieron una ecuestre? El bardo también fue militar. En eso las mujeres están más jodidas desde el punto de vista histórico, la única mujer que he visto en estatua ecuestre es a Ana María Campos, sobre un burro y llevando verga (esto es literal) de un fornido negro, pero de eso hablaré en otra ocasión. La estatua de Baralt mira hacia el lago, dándole maleducadamente la espalda al cristo que cuelga en El Convento. Es de espaldas como empieza la inspección de la obra.
Hago un salto mortal con doble tirabuzón en la historia y hablaré del escultor que realizó la estatua. No voy a decir su nombre para no someterlo al escarnio histórico, pero el que quiera lo puede averiguar con Luis Guillermo Hernández. El escultor empezó analizando al personaje, preguntando a los que (y a las) que lo conocieron. Todos coincidieron en que era un Don Juan (hoy diríamos que fue un culión in sensu strictus) y todas en que tenía tal machete de dimensiones cuales que no debió entrar a La Academia de la Lengua sino a La del Güevo y como miembro de número, pero de cuatro cifras. El escultor no obvió ni escatimó esta información…
Vista de espaldas la estatua representa a un hombre con las manos en el bajo vientre, como si estuviera orinando, como si tuviera las manos en el pene o el pene en las manos. Si uno se acerca por el lado izquierdo se va dando cuenta de que sí, en efecto tiene algo que asemeja un machete de dimensiones apabulladoras. Empieza como a asomarse un glande bien grande.
Franco una vez me contó entre palos, debo añadir que estaba trihecho verga, que él, ahí donde uno lo veía, hecho verga (tanto él como el que lo veía, lo aclaro) y sentao en el suelo era descendiente del mismísimo Baralt. Pelé mis beodos ojos, enrojecidos ya por el poquito de sangre que me circulaba por el torrente alcohólico y agregó: lo que pasa es que él tuvo un hijo que no reconoció y cuya madre era de apellido Franco… no diré si le creí o no, pero si no es verdad es tan arrecho que merece serlo. Pero aún así no lo creo, a verga lo dije, no me creo ese mojón. La verdad es que Franco es descendiente del escultor.

jueves, 31 de mayo de 2007

Sex Angel!!!






Santo Tomás de Aquino, dr. de la Iglesia y autor de varios libros, nos explica a través de densas y profundas páginas que los ángeles no tienen sexo. No hay ángeles ni ángelas, nada de ángeles macho ni ángeles hembra: sólo hay ángeles pelaos, ángeles y punto. Pero como el demonio no deja de maquinar ni un segundo, aún sin rctv, a través de la historia algunos han tratado de desmentir al dr. Santo Tomás de Aquino. Rubens, el que pintaba maracuchas antes de que Maracaibo existiera, pintó por ahí angelitos con pipí, o sea, varoncitos, pero con ese pipí de eunuco que les pintaba, era como si no tuvieran sexo. Para dejar tanta erudición, salto de una pa Hugh Hefner, el de playboy, que desde 1953 (lo acabo de buscar en la wikipedia®) nos muestra como hay ángeles del sexo femenino.
El último golpe a la tal teoría de los ángeles lo dio el no menos grande filósofo de El Vigía, edo. Mérida, Manuel Rosales. Manuel no será doctor pero no es menos docto que cualquiera, así sea éste de a quino, o sea, con mucho billete. Manuel no se habrá sacao un quino, porque como hombre trabajador no pierde tiempo en esas güevonadas, pero a punta de trabajo honrado y con el sudor de su irregular frente a amasado un sencillo pero sólido patrimonio. Algún día La Santa Madre Iglesia lo nombrará bachiller de la iglesia, o tsu, ¿por qué no? Rosales destruyó el paseo ciencias (en honor a la verdad no lo destruyó, está en eso, en gerundio pues, destruyendo) pa poner el horripilante monumento a la virgen del Chiquinquirá, la Chinita, entidad supranatural y metafísica que goza de mi más sincera veneración. El homónimo de Swarzernegger en el Zulia aprobó un proyecto en el que aparecen ángeles con tetas: ángeles femeninos. Tetas celestiales, divinas, santas y con alas del otro lao. El sueño de todo macho que se respete.
Me pongo a pensar bien detenidamente la cosa y me parece que hay también contribuciones a las teorías evolucionistas y creacionistas. No hay duda de que se trata de ángeles mamíferos. ¡Una concesión divina a Darwin!
No deben estar en peligro de extinción ya que greenpeace no ha dicho nada.
Las fotos muestran el conjunto kisch. El detalle de los pectorales angelicales salta a la vista, así como un culo sobre el que no haré comentarios. Como dirían Casanova y mi compadre Daniel: “¡Tetas a mí!”.